El equipo azulgrana suma el tercer punto ante el campeón copero tras exhibirse en Málaga por 75-87.
Si el Real Madrid arrolló ayer al Joventut en Badalona, su máximo rival, el Barcelona, replicó este martes con una exhibición en Málaga para noquear al Unicaja por 75-87 y acceder a su quinta final seguida de la Liga Endesa, con el tercer Clásico consecutivo en la lucha por el título.
El equipo de Sarunas Jasikevicius, imperial en el tercer cuarto (15-28), no dio opción a su rival que anuló desde la defensa, con mejor porcentaje en tiros de campo (58.2% frente al 43.1&) y siendo superior en el rebote (32 a 25), especialmente en el defensivo (28 a 16).
Con cuatro jugadores con 10 o más puntos (Mirotic, Satoransky, Abrines y Kuric), el vigente subcampeón tendrá la oportunidad de tomarse la revancha frente al actual campeón de España y de Europa al que se ha medido en seis ocasiones esta temporada con un balance equilibrado con tres triunfos para cada bloque. Sendos equipos repetirán final por novena vez en las últimas 12 temporadas.
El Barça gana al Unicaja desde el ataque y el rebote
Para el cuarto encuentro, el Unicaja hizo tres cambios respecto al quinteto que inició en el tercer envite: Kravish, Brizuela y Ejim. El choque empezó siendo un cara a cara desde el perímetro: dos de Satoransky y uno de Laprovittola frente a los de Kravish en un inicio con ritmo, alternativas y en el que las defensas estaban muy concentradas en las pinturas (8-11 a falta de 6:45).
Perry tuvo que ser sustituido momentáneamente por problemas físicos y Carter, MVP de la final de Copa de febrero, fue el elegido para reemplazar al base macedonio. Los de Jasikevicius, con más presencia en el sector izquierdo de su ataque, acababan sus aproximaciones con fluidez. La ofensiva local perdió fuelle por la intensa defensa azulgrana, muy atenta a los pases interiores.
A las anticipaciones blaugranas se añadió la pérdida de efectividad en los tiros de campo del club malagueño. El Barça rotó a su quinteto y jugadores como Nnaji y Da Silva estaban destacando evidenciando su profundidad de plantilla.
El conjunto andaluz encadenó varios acercamientos sin anotar, fruto de la defensa visitante y el fallo en sus canastas abiertas desde la línea de 6.75 metros. Un atasco ofensivo que aprovechó el Barcelona para doblar en puntos a su rival. Al campeón copero le pasó factura su bajo porcentaje en tiros de dos, con 2/8 anotados frente al vigente subcampeón liguero, firme en sendas zonas.
Brizuela y Satoransky lideraron a sus equipos en los segundos iniciales del segundo tiempo. La defensa zonal del equipo de Ibon Navarro redujo la superioridad de su contrincante en ataque. El Unicaja le dio más velocidad a su ofensiva que provocó cuatro faltas de su adversario con las que entraba el Barça en bonus en casi dos minutos de cuarto (19-25 a falta de 8:11).
Los de Málaga sometían al Barcelona que paró el arreón local con un tiempo muerto solicitado por Jasikevicius tras el parcial de 8-2. El club barcelonés reaccionó registrando un parcial de 0-6 en un tramo de semifinal abierto en el que salió beneficiado en el intercambio de golpes para volver a situar la ventaja en 10 puntos (21-31). Navarro tuvo que pedir tiempo muerto para frenar la reacción visitante.
El entrenador español pedía más agresividad en defensa, al no haber entrado aún en bonus con dos faltas por hacer. El Unicaja seguía anulado desde el perímetro y, pese a su desacierto exterior, consiguió reducir la diferencia desde la línea de tiros libres y la verticalidad de Carter como desatascador.
En los dos minutos finales de la primera mitad, Kalinoski acabó con la sequía exterior tras varias tentativas sin éxito. La defensa local contuvo el juego interior del Barcelona, pero no desde fuera con un acertado Abrines con 2/3 en triples para que su equipo se fuera al vestuario con ocho puntos de ventaja (37-45).
La renta visitante se explicaba por los mejores porcentajes en tiros de dos (38.9% frente al 73-3%), de tres (31-3% ante 50%) y su superioridad en el rebote defensivo (5 a 15). Los de Navarro no pudieron sacar rédito de las 12 pérdidas azulgranas, que triplicaron las del conjunto malagueño.
El Barça noquea al Unicaja en el tercer cuarto
Perry comandó a los suyos en la recta inicial del segundo tiempo con cinco puntos seguidos. El Barcelona mantenía el ritmo sumando canastas merced a la calidad individual checa de su dupla Vesely-Satoransky. El Unicaja subió su intensidad ofensiva para sorprender a su rival a la contra (46-51 a falta de 6:36).
El club andaluz ya había entrado en bonus en el ecuador del tercer cuarto mientras que el catalán no había cometido ninguna. La defensa del Barça mejoró en el transcurso del tiempo logrando cortocircuitar el ataque local sin capacidad de hacer daño en la zona y llegando tarde a los tiros abiertos del bloque blaugrana. Kuric también proseguía intratable desde el perímetro y su segundo triple en dos intentos provocó el tiempo muerto de Navarro, al situarse su equipo a 11 puntos de diferencia.
Osetkowski terminó con el parcial de 0-8 visitante. Los de Jasikevicius no bajaban su agresividad defensiva y sumó más de una canasta en transición. La verticalidad del juego coral del Barcelona entró en escena. La ventaja ya era de 15 puntos frente a un Unicaja noqueado que le costaba encontrar espacios en la pintura azulgrana.
El ritmo ofensivo del Barça no daba tregua. El bloque catalán elevó a 23 puntos su renta en un tercer cuarto de exhibición en las dos zonas y quería sentenciar su pase a la final cuanto antes. Debía defender un +21 en el último tiempo gracias al parcial de 15-28 en el tercer cuarto.
El quinto clasificado de la fase regular de la ACB fue en busca de una remontada memorable. Su parcial de salida de 5-0 puso nervioso a un Jasikevicius que fue descalificado por su segunda falta técnica al reclamar con vehemencia una caída de Vesely.
El pívot checo estrenó la cuenta anotadora del Barça tras el 7-0 encajado en los primeros compases. Reacción de autoridad del combinado blaugrana que volvió a tener 21 puntos de ventaja (60-81 a falta de 5:50). El líder de la fase regular era letal cuando su adversario encadenaba varios ataques sin anotar.
El Barcelona bajó su acierto exterior frente a un Unicaja que quería acabar lo mejor posible su gran temporada. Abrines o Satoransky no fueron tan contundentes en la línea de 6.75 metros a excepción de Kuric que prolongaba su efectividad a 3/3. En los últimos compases, el bloque malagueño pudo recortar distancias despidiendo una histórica temporada después de mucho tiempo.