El comportamiento de los toros de Victoriano del Río fue tan variado como sus edades: de pastueño, amalvado 2º hasta áspero y fuerte 6º. La cuadrilla de Tomás Rufo, Andrés Revuelta, Fernando Sánchez y Sergio Blasco, realizó los mejores tercios de rehiletes: no sólo por la eficacia sino por el estilo.
Emilio de Justo abrió la plaza al codicioso Impuesto(1º 12/17). Se empleó en varas, aunque salió de ellas con cabeza alta. Se dolió en banderillas, dejando avistar su genio. Cuando Emilio de Justo lo sacó por doblones a los medios, se puso a embestir a regañadientes: la firmeza del torero consiguió varias tandas de cristalina limpieza y elegancia. Lo más costoso fue encontrarle el temple a la embestida que se volvía arisca. Una media estocada bien colocada. Se tarda en doblar. Un aviso y descabello. Alcalde(4º 2/18), un mozo muy serio, recibió dos quites: uno de Roca por caleserinas arrugadas y la respuesta de Emilio de Justo por chicuelinas. Estos lances revelaron la tendencia del morlaco a acortar la embestida y acosar. Emilio de Justo afinaba los pases, daba tiempo, consentía al astado, pero todo en vano: todo transcurrió entre cabeceo, embestidas de sorpresa galopando o el gazapeo descarado. A pesar de esto hubo pases de gran trazo. La estocada resultó caída, pero fulminante.
Roca Rey y Forajido (2º 8/18) eran una pareja ideal, un “match” de verano: el bicho persiguió el capote y la franela como si se le fuese la vida en ello. Recibió una lidia bastante mediocre, pero la faena magnífica: el cornúpeta colaboró poniendo el ritmo, el son, la velocidad y todo lo que hacía falta para las series largas y rematadas. La estocada entera y bien puesta. ¿La primera de esta temporada? Mas, el verduguillo lo echó todo a perder. Un aviso. Vuelta al ruedo al toro. Español (5º 9/17),con casi seis años, alto, con hechuras y mucha cabeza, duró poco en el ruedo: Roca le recibió con telonazos de desconfianza, no supo ponerlo en suerte, de repente, el toro empezó a cojear y no hemos visto a Roca Rey con este torazo. Le echaron un sobrero, Soleares (Toros de Cortés 9/18), un cuatreño, con hechuras más acordes con el estilo de Roca. Hasta se animó a recibirlo a porta gayola: no muy lucida, porque tardó en sacar el capote, pero un alarde salió redondo. El bichito salió muy bueno y pastueño, justo lo que faltaba para recuperar las dos orejas perdidas. La faena de siempre y un bajonazo de tumbacarne saliéndose de la suerte. Dos orejas. Seguimos con ganas de ver a Roca torear a un toro.
Tomás Rufo se gustó con el capote desde la salida de Entrenador (3º 12/17) hasta su puesta en suerte.Costó tiempo sacar al burel del caballo. La faena con vistoso inicio: los pases redondos de rodillas y las series sobreponiéndose al enemigo que andaba acercándose a las tablas hasta que, finalmente, se fue a las tablas. Rufo no claudicó: hizo una faena de gran mérito sacando pases a fuerza de voluntad y arrimo en la misma cara del toro. Un desplante sin muleta y una estocada de gran ejecución. Una oreja. Navegante (6º 9/17), a punto de cumplir seis años, se entregó en las varas e hizo el mejor tercio de la feria: sacó la montura a los medios donde siguió luchando. Después de esto, la segunda vara, rectificada, resultó excesiva: el toro perdió el empuje y llegó a la muleta cansado. Las primeras tandas por ambos pitones fueron complicadas, pero el accidentado desarme que dejó la muleta colgada de su impresionante velamen, puso fin a primer acto. Lo que siguió fue el valor y la insistencia del diestro al toro cada vez más entablado. Muy meritorio. La estocada hasta las cinchas al hilo de las tablas.