El líder del PP Alberto Núñez Feijóo ha cerrado en La Coruña la campaña para las elecciones generales que, si se cumplen las encuestas, le pueden llevar al Palacio de la Moncloa este 23J. Sus últimos mensajes, ante unos 6.000 simpatizantes que han duplicado el aforo inicialmente previsto, han ido dirigidos a pedir el voto "para que en este país cambiemos las coaliciones vergonzantes por pactos de estado que duren mucho tiempo". "El cambio será para bien", ha pronosticado, "no podrá traer nada malo porque lo malo lo tenemos ahora".
El candidato popular ha defendido que él no tiene "deudas ni pactos con nadie", ni "tengo que estar sometido a nadie salvo al conjunto de los españoles", en contraposición a un Pedro Sánchez que se debe a ERC y Bildu, y al que le ha atribuido la intención de bloquear un gobierno del PP si los números así lo permiten.
Feijóo ha asegurado que "toca otra vez hacer el cambio", como con Adolfo Suárez en la transición, con Felipe González en 1982, con José María Aznar en 1996 y con Mariano Rajoy en 2011. Todos esos precedentes ha citado Feijóo en un mitin dirigido a los más convencidos, a quienes le han apoyado y dado cuatro mayorías absolutas en Galicia, y en el que no ha llamado ya al voto útil, pero sí a la movilización en las urnas porque solo queda "la final". Hasta en tres ocasiones han sonado "The final countdown", de Europe.
Ya han ganado la Liga y la Copa, pero queda la Champions, ha arengado Feijóo. Advierte de una competición "trucada" porque "todos los que no han ganado quieren sumar todos sus puntos" para gobernar, mientras que él solo lo hará si gana. Deja así una nueva apelación a que gobierne la lista más votada ante una victoria que el PP da por segura.
Para Núñez Feijóo, "estas elecciones son tan importantes que van a marcar lo que pasa en España la próxima década, como mínimo", y ha invitado a sus simpatizantes a imaginar cómo puede ser "la gobernabilidad sin sanchismo, sin bloqueos, sin independentismos". Apelando a su eslogan de campaña, el aspirante popular ha asegurado que este es "el momento de España", para que el país "pueda dejar atrás a un gobierno que solo ha mirado por sus intereses" y elija a un presidente "que no mire por sí mismo y se ponga a disposición de los demás". A su juicio, Sánchez y sus socios "no supieron llegar, no han sabido estar y ahora no saben irse, porque lo único que utilizan es la descalificación" con los jueces, los agricultores, las empresas, "los periodistas que no les dan la razón" y "a cualquier persona que discrepe con la tesis oficial".
"No pido el voto para bloquear lo que elijan los españoles, sino para que la gente pueda llegar un poco mejor a fin de mes", y que así "las prioridades de los ciudadanos se conviertan en las obligaciones del gobierno". "Aquellos que me voten les aseguro que les devolveré con hechos su confianza, y los que no, intentaré toda la legislatura ganar su confianza para que nos voten en la siguiente".
Feijóo ha bromeado también con su estado físico en estas postrimerías electorales. "Mi lumbago y yo hemos llegado perfectamente sincronizaros a este final de campaña para aprender mi primera lección de la nueva etapa: si hay que partirse el lomo por España, lo haré".