El asunto ha causado una enorme polémica en Serbia.
El pasado 20 de julio Nikola Mirotic dejó de ser jugador del Barcelona. Su salida del club catalán resultó volcánica, después de que la cúpula le comunicara a la estrella serbia que no iban a contar con él. Los abogados de la entidad azulgrana y del ala-pívot no llegaron a un acuerdo y el Barça decidió romper unilateralmente su contrato, con lo que un juez sería el que definiría el montante de la indemnización. A partir de ese momento el mercado de fichajes de la Euroliga se activó sobremanera y al hispano-montenegrino no le faltaron las ofertas, como era de esperar. A sus 32 años está en plenas facultades para liderar hasta la cima a cualquier colectivo.
La situación se comenzó a enfocar hacia Serbia. Allí se jugó desde junio una batalla entre Partizan y el Estrella Roja por reforzar sus respectivas plantillas de la manera más ambiciosa. Los primeros, entrenados por Zeljko Obradovic, retuvieron a Kevin Punter y firmaron a dos ex de la NBA (P.J. Dozier y Frank Kaminsky), amén de a Mateusz Ponitka y a Ognjen Jaramaz; y los segundos, preparados por Dusko Ivanovic, perdieron a Campazzo y a Vildoza, pero ficharon a nueve jugadores -destacan los ex de la NBA Shabazz Napier, Marko Simonovic, Milos Teodosic, Mike Tobey, Nemanja Bjelica, además de Rokas Giedraitis y Adam Hanga. En ese ambiente de rivalidad casi enfermiza asomó el apellido Mirotic.
"Me dijo que recibió llamadas de políticos y de la Iglesia"
Fue el Partizan el que convenció al jugador de recalar en el club blanquinegro. En cambio, todo se torció de repente y Nikola acabó uniéndose al Olimpia Milano de Ettore Messina. El 22 de julio, a través de sus redes sociales, Mirotic compartió su versión así: "Cuando llegó a los aficionados cierta información sobre que continuaré mi carrera en el KK Partizán, me llegaron amenazas e insultos que me sorprendieron mucho y me hicieron daño. No quiero ser una persona que divida a la gente y mucho menos los colores del club. He decidido no formar parte de esa atmósfera y no quiero ponerme a mí o a mi familia en más problemas". Y precisó que dichas amenazas no le llegaron de parte de hinchas del Estrella Roja, precisamente.
Ante esto, el Partizan emitió un comunicado en el que alegó que tras proteger la seguridad del deportista y de su familia, "las razones para no firmar el contrato de Mirotic no tienen nada que ver con amenazas, sino con algunas otras cosas que la gente podrá ver por sí misma en los próximos días". "El club hace un llamamiento público a Nikola Mirotic, a su compromiso con la verdad, para que diga quiénes son las personas que lo amenazaron", prosiguió. Y aclaró que, tras más de un mes de conversaciones y de cambio en las condiciones contractuales, "por un motivo desconocido para el club, Nikola Mirotic decidió no firmar las condiciones ya pactadas".
Pasaron los días y no se supo la presunta verdadera razón de la negativa del jugador a volver a Serbia, como había augurado el Partizan. Lo que sí empezó a emerger en el país balcánico es una teoría que sigue instalada en la opinión de muchos serbios. Se trata de la supuesta aparición en este asunto de un personaje muy importante en la sociedad serbia: el patriarca de la Iglesia ortodoxa, Porfirio. El legendario técnico Obradovic prendió la mecha de las especulaciones en este sentido en sala de prensa. Expuso la conversación telefónica que mantuvo con Mirotic. "Después de dos semanas de conversaciones me llamó y me dijo que no podía venir. Le pregunté por qué y me dijo que era la presión (...) Les diré exactamente lo que él me dijo. No mencionó ningún nombre, pero me dijo que recibió llamadas de políticos y de la Iglesia", relató.
"No habría actuado como un patriarca sino como parte de un lobby"
Ahí saltó sobre la mesa el patriarca Porfirio. La realidad es que Nikola es una persona de marcado perfil religioso en su vida y la trascendencia del patriarca ortodoxo cuenta con mucho peso en su visión. Lo que se asegura desde Serbia es que Porfirio es aficionado del Estrella Roja y por este motivo presionó a Mirotic para que no fichaja por su máximo rival, el Partizan. Al enterarse de esta teoría tomó la palabra Dusko Vujosevic, uno de los mitos del Partizan (ha entrenado varias veces al club con mucho éxito). "Se ha hablado mucho de que el patriarca usó las creencias de Mirotic para que no jugara en el club del que él no es seguidor. Si fuera así, y lo dudo, no habría actuado como un patriarca sino como parte de un lobby. Y eso es terreno complicado", proclamó.
Tanta polvareda se ha generado sobre la presunta implicación de la Iglesia ortodoxa en el no de Mirotic, hombre de fe, al Partizan que el patriarca Porfirio salió a dar su opinión en redes sociales. Este ha sido su mensaje: "El jefe de la Iglesia ortodoxa serbia no se ocupa de tales asuntos (...) En la medida en que el Señor me ha dado, me ocupo de los problemas de la Iglesia, la salvación de todos, la salvación de las personas fieles, como bien por su propia salvación, como cualquier otro cristiano". Zoran Savic, director deportivo del Partizan, ha querido zanjar el tema argumentando que a Mirotic le pudo la presión después de haber cometido el "error clave" de aclarar a sus otros pretendientes que había elegido ir al Partizan. "Salió la información de que iba a fichar por el Partizán, la presión se disparó y la situación cambió radicalmente", ha afirmado.