El conjunto madrileño suma su undécimo triunfo seguido frente al italiano por 88-71 para seguir líder de la Euroliga. WiZink.
¿Quién para a este Real Madrid? El equipo de Chus Mateo encadena 11 triunfos consecutivos, el último logrado este jueves en un test de nivel ante el Armani Milan de Mirotic al que noqueó en la segunda mitad para ganarle 88-71 y seguir líder de la Euroliga con cuatro victorias.
Tras un primer tiempo nivelado, en el segundo el actual campeón europeo fue superior guiado por un extraordinario Llull, que lideró el ataque local con 19 puntos.
El Milan exige al Madrid en un disputado primer tiempo
Tras un comienzo desacertado desde el perímetro, todo lo contrario que el Madrid anotando su primer triple bajo la firma de Campazzo, el Armani Milan mejoró en ataque. Le costaba penetrar en la zona local, bien defendida alternando un 1-2-2 y un 2-2-1, y comenzó a sumar puntos por sus individualidades. Mirotic, que jugó ocho años en el elenco madridista, jugaba con más libertad y comandaba al conjunto milanista junto a Shields (5-11 a falta de 5:55).
El equipo de Chus Mateo, con menos posesión de la pelota, buscaba llevar la iniciativa del envite. Deck acabó con el parcial negativo de 0-7 y Yabusele afianzaba el daño perimetral desde el sector izquierdo para que el actual campeón se situase a uno de la igualada antes del primer tiempo muerto.
Tras el primer parón, el Madrid pudo dar protagonismo a su juego vertical con dos asistencias consecutivas de Campazzo a Tavares y Deck. Sin embargo, el bloque de Messina aceptaba el intercambio de golpes y no fallaba en sus aproximaciones. Shields era el jugador que más daño hacía a la defensa local.
El líder de la Liga Endesa no estaba cómodo en ataque. Su rival era sólido, intenso, y provocaba que fuese espeso en su juego interior. A falta de claridad en la zona milanista, el club blanco recurrió al perímetro para acercarse en el marcador. El Chacho' Rodríguez tiro del caro en un encuentro incómodo en el que Poirier reclamó un lance y fue castigado con una falta técnica en un final de primer cuarto en el que el WiZink mostró su descontento con el árbitro croata.
El inicio del segundo cuarto fue disputado. Sin brillar los colectivos, Hall y Llull destacaban en sus respectivos equipos. El WiZink no cambiaba su enfado con los colegiados, notorio en una revisión de una pelota en disputa sobre la línea de fondo.

Tras esta acción, el Real Madrid acortaba distancias aprovechando la pérdida de efectividad italiana al mejorar en defensa. El choque subió de ritmo cerca del ecuador del segundo parcial en un claro intercambio de ataques donde el exterior cogió más protagonismo. El mismo que adquirió Mirotic al imponerse en el poste bajo con dos canastas seguidas (28-31 a falta de 4:49).
El ala-pívot hispano-montenegrino tuvo más influencia en la pintura local. El ex del Barça se hizo daño al chocar con Hezonja y el feudo blanco le gritó "Mirotic es una rata". El '33' del Milan lideró el parcial de 0-5 en un tramo de más ritmo en las transiciones defensa-ataque.
El conjunto de Chus Mateo afrontaba un nuevo escenario al no contar con Tavares ni Poirier, ambos en el banquillo con dos y tres faltas personales con el segundo tiempo al completo por disputarse. N'Diaye estaba bien defendido y en el lado visitante jugadores como Pangos y Hall causaban problemas a la defensa madridista.
Los dos últimos minutos del primer tiempo fueron eléctricos. Los dos equipos impusieron una marcha más en sus ofensivas. Después de varios ataques sin éxito, Llull celebró con rabia un triple suyo desde el costado derecho en un encuentro de máxima exigencia de tú a tú en el que el Armani Milan sumaba puntos en la pintura con sus penetraciones y sus rebotes ofensivos, estadística donde fue mejor la escuadra de Messina (nueve a dos).
En el último minuto del primer periodo, el equipo madrileño consiguió igualar el partido con un WiZink rendido a Llull al volver a protagonizar su clásica 'mandarina' sobre la bocina (42-42) consolidando la superioridad del Madrid en el perímetro (50% de acierto frente al 30% visitante).
Llull lidera al Madrid para noquear al Milan
A pesar de costarle cerrar el rebote ofensivo, el Real Madrid pudo sacar tajada de su mejora interior. Tavares, que ya sumaba tres faltas personales, se impuso con autoridad en el poste bajo. Como réplica, el Armani Milan era comandado por Shields, también productivo en la zona blanca.
El encuentro se concentraba en las pinturas. En la italiana, Musa y Campazzo hacían daño con sus penetraciones, sumando puntos y provocando faltas colectivas. El base argentino encontró por primera vez a Tavares en este cuarto protagonizando ambos un 'alley-oop' del pívot caboverdiano, que fue sustuido al estar a una falta de la expulsión con 15 minutos aún en juego.
El Madrid mejoró en defensa: su oponente no combinaba con fluidez en la pintura e impedía que se impusiese en el rebote ofensivo. Liderado por Campazzo, la escuadra española era superior y Messina tuvo que parar el partido con un tiempo muerto para no distanciarse en exceso (57-51 a falta de 4:53).
El conjunto italiano se atascó en ataque al encadenar más de una aproximación sin acierto, mientras que el elenco madrileño estaba castigando en el poste bajo, en especial Poirier que conectó dos mates seguidos que provocaron un nuevo tiempo muerto (63-53 a falta de 3:11).
El Milan fue más vertical en los últimos compases del tercer parcial. Sacó partida del desacierto local y recortó distancias colocándose a siete puntos que obligaron al tiempo muerto de Chus Mateo. El bloque transalpino redujo a seis su desventaja de cara al último cuarto (67-61).
Llull se echó el equipo a la espalda en el inicio del último parcial. Sus ocho puntos seguidos dieron brío al Madrid que consiguió bloquear a su rival con una gran defensa y la anticipación en el rebote defensivo. El 8-0 de salida confirmaron el comienzo demoledor del vigente campeón de la Euroliga (75-61 a falta de 7:35).
El Milan estaba noqueado. Impreciso en ataque y sin saber frenar a su adversario que prolongaba su productividad interior. A estos dos factores se añadía la batalla por el rebote, claramente del lado local, y la efectividad exterior con la que el Madrid se situaba con 17 puntos de ventaja.
El conjunto de Chus Mateo seguía sumando puntos en el poste bajo con continuos mates de un Poirier que retrató a la defensa italiana. El encuentro fue de ida y vuelta en sus últimos minutos en un final plácido para el Madrid que pudo dar descanso a Llull, el mejor de un triunfo de autoridad en una prueba exigente.
Ficha técnica
88 - Real Madrid (19+23+25+21): Campazzo (12), Deck (8), Musa (6), Yabusele (3), Tavares (8) -cinco inicial-, Hezonja (13), Sergio Rodríguez (5), Poirier (9), Llull (19), Rudy Fernández (3), Ndiaye (2).
71- Armani Milan (25+17+19+10): Pangos (9), Melli (-), Mirotic (13), Shields (16), Voigtmann (9) -cinco inicial- Poythress (4), Tonut (2), Ricci (-), Flaccadori (5), Hall (9), Kamagate (2) y Hines (2).
Árbitros: Sreten Radovic (CRO), Gytis Vilius (LIT) y Saso Petek (MNE). Sin eliminados.
Incidencias: Partido de la cuarta jornada de la Euroliga de baloncesto disputado en el WiZink Center ante 7.657 espectadores.