Sin que el resultado sea vinculante para Junts, la organización promueve el bloqueo de los partidos independentistas.
Los miembros del Consejo de la República, organización privada que preside Carles Puigdemont, decidieron optar por bloquear la investidura de Pedro Sánchez con el 74,9 % de los votos por el 24,9% que votó en contra.
La encuesta realizada por la entidad entre el 17 y el 23 de octubre respondía a la siguiente pregunta: "¿El Consejo de la República ha de promover el bloqueo a la investidura del presidente del estado español por parte de los partidos independentistas catalanes?". La participación ha sido del 4,45 % de los 90.484 miembros censados.
La consulta, promovida por un militante que alcanzó el aval del 1 % de miembros para que saliera adelante, manifiesta la intención de un organismo, presidido por Carles Puigdemont, frente al partido que fundó y controla desde Waterloo, Junts per Catalunya.
El resultado, que no es vinculante para ninguno de los partidos independentistas, resultará más simbólico que práctico en unas negocaciones con el PSOE que no se frenarán. Ni Puigdemont ni su núcleo cercanao han promovido la consulta y la propia dirección del Consejo ha querido dejar claro que no tiene ningún efecto concreto.
El Consejo de la República ya apostó públicamente por el "bloqueo" de la investidura en un comunicado difundido durante la campaña electoral de las pasadas generales, un posicionamiento que contaba con el aval de la dirección del organismo.
Ahora se abrirá el periodo de presentación de reclamaciones hasta el próximo 27 de octubre, y los resultados definitivos se proclamarán el 2 de noviembre.
Liderado desde Bélgica por Carles Puigdemont, el Consejo por la República tiene por labor difundir el proceso soberanista en el exterior y está formado por la Asamblea de Representantes -una suerte de parlamento paralelo- y el propio Gobierno del Consejo, si bien ahora llevará a cabo una reforma para adoptar una estructura bicameral.
Más allá de difundir los resultados de la consulta, el Consejo de la República ha declinado hacer comentarios al respecto y sobre las consecuencias que puede tener en el debate de investidura.