Los "cambios de opinión" de Pedro Sánchez, como él mismo los calificó en una entrevista con Carlos Alsina, hacen reir hasta a sus socios parlamentarios. En plena negociación de la amnistía con Junts, el partido del fugado Carles Puigdemont, y ERC, el presidente catalán y coordinador de esta formación independentista, Pere Aragonès, ha puesto en evidencia las contradicciones de Sánchez, de las que su partido está sacando ventaja.
"Hace cuatro años Pedro Sánchez dijo en campaña electoral que las penas de los condenados por el procès se iban a cumplir íntegramente y al cabo de dos años se indultó a los presos políticos", ha afirmado Aragonès, en una entrevista en Onda Cero, tras ser preguntado por la imposibilidad de celebrar un referéndum en Cataluña. "En la campaña de este mes de julio se dijo por parte de Sánchez que no habría amnistía y a día de hoy creo que se da por descontado un acuerdo. El futuro está por escribir. Se que no es una cuestión fácil, pero se debe encauzar", ha agregado.
El presidente catalán ha explicado que están negociando con el PSOE un acuerdo de investidura en tres ámbitos distintos: la concesión de la amnistía para los responsables del procés; continuar con la negociación de un futuro referéndum para Cataluña; y el traspaso integral de los servicios de Cercanías, así como la reducción de la financiación de la Generalidad a las arcas del Estado.
Aragonès ha advertido a Sánchez que todas las formaciones de las que depende para gobernar "son imprescindibles para todos los acuerdos durante todo el tiempo", no solo en la investidura, sino a lo largo de toda la legislatura.
En opinión del president, "esta legislatura debe ser la que permita resolver el conflicto político entre Cataluña y España", mediante la celebración de un referéndum. "Si dependiera de mí el referéndum ya se hubiera hecho".