El griego firma su triunfo 300 ante Khachanov y luchará por un puesto en la final ante el búlgaro, que eliminó a Hurkacz.
El griego
Stefanos Tsitsipas logró el triunfo número 300 en su carrera, una victoria contra el ruso
Karen Khachanov en cuartos de final del Masters 1.000 de París, 6-3, 6-4, que le llevará a jugar sus segundas semifinales consecutivas, en el torneo bajo techo de la capital francesa.
El séptimo favorito, de 25 años, se medirá por un puesto en la final contra el búlgaro Grigor Dimitrov, de 32, que derrotó al polaco Hubert Hurkacz.
Tsitsipas disputará su tercera semifinal consecutiva, tras haber caído en las de Viena y Amberes, donde puso fin a un bache de juego en el que entró tras levantar en julio el trofeo en Los Cabos, tras el cual no había encadenado dos triunfos hasta el torneo belga del mes pasado.
El heleno, que ha modificado su juego, con más subidas a la red, sorprendió a un Khachanov que perseguía sus segundas semifinales de un Masters 1.000 este año, tras haber caído contra su compatriota Daniil Medvedev en las de Miami.
Medvedev también venció a Tsitsipas en las semifinales de Roma, las únicas de un Masters 1.000 que este año ha disputado el griego.
Será el octavo duelo entre Tsitispas y Dimitrov, que solo ha logrado un triunfo, hace tres años en el torneo bajo techo de Viena. El heleno se tomó la revancha en ese mismo escenario al año siguiente y esta temporada le venció en la United Cup de Australia.
Dimitrov doblega a Hurkacz
Contra pronóstico, el búlgaro Grigor Dimitrov se convirtió en el primer semifinalista del Masters 1.000 de París, tras conseguir su triunfo número 40 del año, contra el polaco Hubert Hurkacz, undécimo favorito y uno de los jugadores más en forma del circuito, por 6-2, 4-6 y 6-4.
Será la segunda vez que Dimitrov juegue las semifinales del torneo bajo techo de la capital francesa, cuatro años después de haber sido derrotado en esa ronda por el serbio Novak Djokovic y también serán las segundas semifinales consecutivas para el búlgaro en un Masters 1.000, tras haberlas disputado en Shangai, donde cayó frente al ruso Andrey Rublev.
A sus 32 años, Dimitrov vive una segunda juventud y en París ha dejado muestras de su clase, aderezadas ahora con una consistencia que había perdido. Es la primera temporada en la que el búlgaro alcanza las 40 victorias desde 2017, cuando llegó a ser número 3 del ránking.
En París dio cuenta del actual número 3, el ruso Daniil Medvedev, en un memorable partido.
Contra Hurkacz, ganador del pasado Masters 1.000 en Shanghái, tuvo un partido menos intenso, pero no por ello dejó entrever menos calidad.
Dimitrov, 17 del ránking, se mostró sólido y supo desactivar el letal servicio del polaco, el único tenista que esta temporada ha superado los 1.000 puntos directos de saque.
Es cierto que el búlgaro le tiene tomada la medida, porque le había vencido en las tres citas anteriores, una de ellas esta misma temporada sobre la pista rápida de Róterdam.
Pero en los últimos meses, Hurkacz estaba intratable y solo había perdido dos de los últimos 17 partido en Masters 1.000, ambos a manos del español Carlos Alcaraz, en Toronto y en Cincinnati.
Con esta derrota, el polaco dice adiós a las pocas opciones que le quedaban para acabar el año entre los ocho mejores del ránking, lo que le habría dado derecho a disputar las Finales ATP de Turín.
Y acrecienta las opciones de hacerlo del alemán Alexander Zverev, que opta a una de las dos plazas que restan libres junto al danés Holger Rune y al australiano Álex de Minaur, ambos pendientes de su partido de cuartos en París, contra Djokovic y Rublev, respectivamente. Si uno de los dos pierde, el germano irá a Turín.