Colosal intercambio de remontadas con un primer tiempo para el recuerdo. El impresionante esfuerzo desembocó en una prórroga en la que los merengues dominaron y llegaron a la orilla (5-3). Carvajal, el mejor en la agonía. Primera vez que el equipo de Simeone encaja cinco goles.
Real Madrid y Atlético ofrecieron al público mundial -y al saudí en particular- un derbi en mayúsculas. El más divertido que se recuerda en este siglo. Fue un partido jugado con una intensidad que rozó el límite y con una implicación majestuosa. Nadie se puso de perfil y todos jugaron al ataque, generando un espectáculo que con el paso por vestuarios viro hacia la épica. El resultado, un duelo de leyenda que supuso la clasificación merengue para la final de la Supercopa de España. La mejor muestra de balompié nacional para aquel que quiera invertir.
Empezó el choque siguiendo el camino mostrado por las declaraciones de los técnicos en la previa. Diego Pablo Simeone dijo que estaban "entusiasmados" por volver a jugar contra el enemigo íntimo y sus jugadores salieron en tromba. Apoyados en la versión más elitista de Rodrigo De Paul -el argentino limpió cada jugada con maestría-, salieron desde atrás con brillantez y por abajo. Juego de toque para evidenciar el lavado de cara que le han dado a su traidicional estilo defensivo, una mutación que les ha transformado en una de las ofensivas más venenosas del momento.
Gran salida del Atlético
Apretaron con fuerza y con gran ritmo. Superaron los intentos de presión rivales gracias a la amplitud en los costados de Marcos Llorente y Samuel Lino, con la movilidad vertical de Saúl Ñíguez complicando el cierre a los madridistas. Lucieron en la fluidez de sus combinaciones, con Antoine Griezmann dañando entre líneas. Avisaron rápido por medio del derechazo de Lino que Kepa Arrizabalaga sacó de la escuadra y en el minuto 7 inauguraron el marcador. 'Grizi' lanzó un saque de esquina con precisión y Mario Hermoso conectó un testarazo cruzado que se coló manso. Remató sin marca el zaguero.

Era el cuarto gol de cabeza que le meten los rojiblancos esta temporada al Madrid. Carlo Ancelotti había proclamado que había corregido los desajustes que le provocaron la única derrota del curso -en el Metropolitano-, pero se encontró con el 0-1 por la misma vía de los centros laterales. El preparador italiano aseguró este martes que no le gustan los derbis porque el Atlético es un contrincante "muy duro". No le falta razón. De hecho, en el minuto 19 a punto estuvo de encajar el segundo tanto cuando otra magnífica circulación derivó en el centro de Llorente y el remate de Morata que besó el lateral de la red.
Tardó mucho el favorito en despertar y en encontrar la temperatura al atardecer. En ese esfuerzo desnortado -presionaban a medias y se partían al no robar- emergió la figura de Jude Bellingham, que es mucho más que un buen rematador. El inglés cargó con el peso anímico de su delegación y batalló cada pelota. Tiró de sus compañeros en cuanto a actitud hasta que el coro reaccionó. Entonces asumió las riendas Fede Valverde y reclamaron el mando de la pelota, con más velocidad de pase.
La subida de marcha devino en el empate, cosechado en el minuto 20. La jugada nació de una armoniosa combinación que Bellingham finalizó con un derechazo que se marchó a córner. Modric, incombustible aunque de tino intermitente, botó la jugada a balón parado y Rüdiger conectó el 1-1 a placer. En un nuevo error de la zaga colchonera, otrora inexpugnable. Savic -titular en detrimento del intocable Witsel- perdió la marca y el Atlético se desinfló. Replegó líneas y permitió que los merengues ganaran comodidad.
En lo sucesivo sólo alcanzaron a rematar dos veces inocuas y siempre por la fórmula del centro lateral. Y padecieron para achicar lo que les llegaba a tercio de cancha. Jan Oblak les sostuvo con una parada certera ante el chut angulado de Rodrygo, en la primera jugada reseñable de Vinicius, y Giménez -sensacional su encuentro- arrebató a Rüdiger otro gol con un despeje providencial. Sin embargo, no pudieron contenerlo todo y en el minuto 29 Mendy selló la remontada. Fede Valverde, protagonista, impulsó otra circulación colectiva aventajada que concluyó en el centro raso de Carvajal y el desvío sutil del lateral francés que nadie cortó.
Carvajal y los cambios, claves del Madrid
Había cambiado la dirección del viento, con llegadas madridistas y un tempo explosivo. Vinicius, Valverde y Rodrygo lo probaron antes del descanso. Este último bordeó la diana al controlar con clase un pase largo de Rüdiger, sentar a su par y rematar un balón que Oblak detuvo en un escorzo de impresión -minuto 43-. Necesitaban los rojiblancos que una de sus estrellas les lanzara una soga y apareció la madre de las estrellas. Griezmann devolvió las tablas al electrónico con un golazo de bandera: recibió en tres cuartos de campo, hipnotizó a Modric y al zaguero alemán con un giro de tacón, y descerrajó un derechazo que Kepa no supo despejar -minuto 38-. Su gol número 174 con la rojiblanca. Ya ha dejado atrás a Luis Aragonés.
Ante semejante derroche cabía prever un descenso energético en la reanudación y así ocurrió. Ambas delegaciones limitaron el riesgo y la valentía. Se habían vaciado y las llegadas a portería serían, en lo sucesivo, producto de fallos o desequilibrios. No convenció, otra vez, Tchouaméni en el papel de mediocentro único. No es su posición y a sus costados sufrió un Madrid que se adueñó del cuero para protegerse. Aún así, concedió un latigazo de Lino que rozó la madera -minuto 54-. El cansancio generalizado dio paso a las modificaciones y ahí triunfó 'Carletto', aunque en el 79 de juego encajó el 2-3 en una maniobra que señala a Kepa. Cayó un centro llovido de Koke y el portero no estuvo seguro por alto, molestado sin falta por Morata. La redonda rebotó en Rüdiger y se coló en el arco.

Para entonces ya había comparecido Toni Kroos. El arquitecto germano redefinió el control del fútbol y gobernó lo que quedó de minutaje. Bajo su mando Oblak negó a Carvajal un remate propicio -minuto 71- y atrapó un disparo de Rodrygo -minuto 72-, antes de que el público saudí festejara el 3-3. Lo certificó Carvajal, MVP del partido. El lateral canterano venía de evitar la sentencia en su área -cortó un pase peligroso de Griezmann a Morata, minuto 77- y declaró la celebración de la prórroga al embocar el tercer rechace in extremis de la zaga rojiblanca, que cayó presa de un arreón de orgullo de la ofensiva madridista en el minuto 85, en la única escapada de Vinicius por su carril.
Ancelotti se guardó la entrada de Joselu y de Brahim Díaz para el final. Quizá apuró demasiado, visto el lío que organizó el regateador malagueño. Aceleró en un partido agotado de fuerzas y en el 92 rozó el éxtasis tras romper a Hermoso en el área y angular su derechazo. La estadística reflejó la diferencia de planteamientos que se vio en el segundo acto, con 20 chuts merengues y ocho colchoneros. El 'Cholo' recordó su conservadurismo y los cambios no le dieron nuevos bríos. Todo lo contrario ocurrió en el Madrid, mandón en el tiempo extra y que llegó a la orilla con un asedio que fructificó en el gol en propia meta de Savic -centro afilado de Carvajal, minuto 116- y en la diana de Brahim, cuando Oblak ya había subido a rematar los córners -minuto 122-. Festival madrileño en Arabia y fiesta madridista en España con la Supercopa como pretexto.
Ficha técnica
5- Real Madrid: Kepa Arrizabalaga; Mendy (Camavinga, min. 81), Nacho, Rüdiger, Dani Carvajal (, min. ); Tchouaméni (Brahim Díaz, min. 81), Fede Valverde (Arda Güler, min. 112), Modric (Kroos, min. 67), Bellingham; Vinicius (Dani Ceballos, min. 105) y Rodrygo (Joselu, min. 105).
3- Atlético: Oblak; Hermoso, Giménez, Savic; Samuel Lino (Rodrigo Riquelme, min. 67), Koke (Javi Galán, min. 104), De Paul (Witsel, min. 90), Saúl (Nahuel Molina, min. 67), Marcos Llorente (Azpilicueta, min. 105); Griezmann y Morata (Correa, min. 90).
Goles: 0-1, min. 7: Hermoso; 1-1, min. 20: Rüdiger; 2-1, min. 29: Mendy; 2-2, min. 38: Griezmann; 2-3, min. 79: Rüdiger (en propia meta); 3-3, min. 85: Carvajal; 4-3, min. 116: Savic (en propia meta); 5-3, min. 122: Brahim Díaz.
Árbitro: Javier Alberola Rojas. Amonestó a Brahim Díaz.
Incidencias: partido correspondiente a la primera semifinal de la Supercopa de España, disputado en el estadio Al-Awaal Park (Riad, Arabia Saudí). Antes del inicio del encuentro se guardó un minuto de silencio en homenaje del recientemente fallecido Franz Beckenbauer.