El italiano, campeón en Melbourne en su primera final, da un bonito discurso elogiando a sus padres.
El italiano
Jannik Sinner (4), campeón del
Abierto de Australia tras remontar en la final al ruso
Daniil Medvedev (3), destacó en su discurso durante la entrega de trofeos que
sus padres siempre le dejaron elegir lo que quería hacer y que espera que todos los chicos jóvenes puedan tener esta libertad de hacer lo que les gusta.
"Mis padres siempre me dejaron elegir lo que quería, nunca me pusieron presión porque yo también practicaba otro deporte. Espero que esta libertad también sea posible para todos los chicos jóvenes", explicó un Sinner que también compitió a un alto nivel en esquí, que era el deporte preferido de sus padres.
"Hemos jugado ya muchas finales y, en cada partido, encuentro algo que puedo mejorar. Cada vez me haces mejor y espero que puedas levantar este trofeo en el futuro. Estoy seguro de que lo harás", dijo a su rival Medvedev, que cayó en su segunda final en Australia tras desaprovechar una ventaja de dos sets a cero.
Por su parte, Medvedev dijo que Sinner "mereció la victoria", aunque confió en llevarse la próxima final que disputen.
"Quiero felicitar a Jannik porque ha demostrado que lo merece, ha sido capaz de subir el nivel. Espero conseguir la siguiente. Confío en poder hacerlo mejor", comentó un Medvedev que se convirtió en el tenista de la historia con mayor número de sets disputados en un 'slam', al haber jugado 31 parciales desde el inicio de la competición.
Sinner destaca su nivel bajo presión
Sinner dijo este domingo en la rueda de prensa posterior a su remontada en la final del Abierto de Australia que le "gusta bailar en una tormenta de presión".
"Siempre hay presión, pero puede convertirse en algo bueno. Es un privilegio porque no hay muchos jugadores que tengan esta presión. Me gusta bailar en una tormenta de presión", afirmó después de conseguir el triunfo en su primera final de Grand Slam.
El italiano, que agradeció el brindis organizado en la sala de prensa por el director del torneo, Craig Tiley, recordó la etapa en la que tuvo que irse de casa a los 14 años y admitió que "fue la forma más rápida de crecer a pesar de que fue duro".
"Crecí muy rápido, cocinando y haciéndome la colada cuando tenía 14 años. Fue muy duro para mí, pero lo fue más para ellos (sus padres). Nunca me pusieron presión y esa es la clave. Ahora soy un hombre relajado y disfruto jugando a tenis", agregó un Sinner que se convirtió en el primer italiano en lograr la corona a orillas del Yarra.
"Tengo que procesar que he ganado a Novak (Djokovic) en semifinales y en la final a Daniil (Medvedev), pero tenemos que mejorar si queremos levantar un gran trofeo de nuevo", explicó.
"Hace dos años intenté conocer mejor a mi equipo y mi cuerpo, fue un gran paso. El año pasado intentamos sacar buenos resultados y los obtuvimos en Indian Wells, Miami y Wimbledon, donde logré unas semifinales. Me hicieron creer de que puedo competir contra los mejores", añadió.
"Intenté alargarlo y estar en la pista tanto como fuera posible porque físicamente, yo estaba un poco mejor. Eso ha sido la clave", afirmó un Sinner que tan sólo había cedido un set antes de la final, en alusión a las 24 horas y 17 que invirtió Medvedev para superar sus primeros seis partidos.