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RUSIA

La UE y Estados Unidos responsabilizan a Moscú de la muerte de Navalni, principal opositor de Putin

El líder opositor ruso, Alexéi Navalni.
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El líder opositor ruso, Alexéi Navalni. (Foto: EFE)
Efe
viernes 16 de febrero de 2024, 19:10h
Actualizado el: 17 de febrero de 2024, 00:50h
Biden apunta directamente a "Putin y sus matones" y estudia "diferentes opciones" para responder.
El líder opositor ruso, Alexéi Navalny, murió este viernes de manera repentina en la prisión ártica en la que se encontraba desde diciembre pasado, según informaron los servicios penitenciarios de Rusia.

"Se le practicaron los necesarios procedimientos de reanimación, que no dieron ningún resultado. Los médicos de urgencias constataron la muerte del condenado. Se están estableciendo las causas del fallecimiento", señala el comunicado oficial sobre el deceso de Navalny de 47 años.

La esposa de Navalni, Yulia Navalnaya, dijo que el presidente Vladímir Putin y su entorno "pagarán" por la muerte de su marido en una prisión ártica de Rusia. "No sé si debemos creer las terribles noticias que recibimos, que recibimos solamente de medios oficialistas. Desde hace muchos años (...) no podemos creer ni a Putin ni a su Gobierno. Mienten constantemente. Pero si esto es verdad, quisiera que sepan Putin y todo su entorno -su Gobierno, sus amigos- que serán castigados por lo que han hecho con nuestro país, mi familia y mi esposo", dijo Navalnaya. "Serán llevados a la justicia y ese día llegará pronto", insistió en una breve declaración en la Conferencia de Seguridad en Múnich, donde recibió el apoyo en forma de aplausos de los asistentes.

Navalnaya hizo de pie un llamamiento a la comunidad internacional y a todas las personas en el mundo para pedirles unidad en la lucha contra el "mal" que representa Putin. "Debemos unirnos y luchar contra este mal. Debemos luchar contra este horrible régimen en Rusia. Este régimen y Vladímir Putin deben ser personalmente responsables de todas las atrocidades que han cometido en nuestro país en los últimos años", enfatizó.

Navalnaya confesó que ha reflexionado mucho si permanecer en Múnich y comparecer en la Conferencia de Seguridad o marcharse para reunirse con sus hijos, pero el propio Navalni la inspiró a quedarse. Pensé ¿qué habría hecho Alexéi en mi situación? Y estoy segura que él estaría aquí en este podio", recalcó.

En diciembre pasado, Navalni fue trasladado desde una cárcel en la región de Vladímir, a menos de 200 kilómetros de Moscú, hasta una prisión en el círculo polar Ártico, cerca de la cordillera de los Urales, donde falleció, según los servicios penitenciarios.

Navalni fue condenado en Rusia en un proceso calificado de políticamente motivado cuando regresó junto a su esposa a Rusia en 2021 de Berlín, donde se había recuperado de un envenenamiento el año anterior a manos del Servicio Federal de Seguridad, según sus aliados. El pasado 7 de diciembre, Navalni pidió desde la cárcel votar contra Putin en las elecciones del 17 de marzo de 2024.

Reacciones

El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, responsabilizó a Putin de la muerte de Navalni, al que describió como "una voz poderosa en defensa de la verdad". "Si la información sobre la muerte de Navalni es cierta, y no tengo razón para dudarlo, por supuesto las autoridades rusas van a contar su propia historia. Pero no se equivoque, Putin es responsable", manifestó en declaraciones a la prensa en la Casa Blanca.

Biden describió a Navalni como "una voz poderosa en defensa de la verdad" y apuntó que su muerte es "una prueba más" de la "brutalidad" de Putin. El presidente fue preguntado directamente si pensaba que el fallecimiento del opositor ruso fue un "asesinato", ante lo que respondió: "No sabemos exactamente qué ha pasado, pero no hay duda de que la muerte de Navalni es consecuencia de algo que hicieron Putin y sus matones". Además, dijo que estaba estudiando "diferentes opciones" para castigar al Kremlin por la muerte de Navalni, pero no detalló si Washington impondrá más sanciones sobre la economía rusa.

El presidente del Consejo Europeo, Charles Michel, responsabilizó a Rusia de la muerte del opositor ruso. "La Unión Europea considera al régimen ruso como el único responsable de esta trágica muerte", escribió Michel en un mensaje en la red social X. A esa acusación se ha sumado Estados Unidos a través del secretario de Estado, Antony Blinken, quien ha afirmado que Rusia es "responsable" de su muerte. En los mismos términos se ha expresado minutos después la vicepresidenta estadounidense, Kamala Harris.

El secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, aseguró este viernes que Rusia tiene "preguntas muy serias que responder" por la muerte de Navalny y también exigió a Moscú establecer todos los hechos sobre lo sucedido.

El Kremlin ha señalado que no tiene información sobre las causas de la muerte en prisión del líder opositor, afirmó este viernes el portavoz de la Presidencia rusa, Dmitri Peskov, minutos después de conocerse la noticia sobre el fallecimiento del político. "Los médicos tienen que aclararlo", dijo Peskov, citado por la agencia TASS", después de que los servicios penitenciarios confirmaran la muerte del conocido opositor.

Peskov agregó que el Servicio Penitenciario ruso se encarga ahora de llevar a cabo las comprobaciones necesarias en estos casos, lo que no requiere emitir "instrucciones adicionales". "Hay un conjunto de reglas por el que se guían", dijo.

El primer ministro neerlandés, Mark Rutte, se mostró este viernes "muy consternado" por la muerte del opositor ruso, que ilustra la "brutalidad sin precedentes" del régimen del presidente ruso, Vladímir Putin.

El canciller alemán, Olaf Scholz, calificó de terrible la información sobre la muerte de Navalny, y dijo que éste pagó su valentía con la vida cuando regresó a Rusia tras recuperarse en Berlín de un envenenamiento.

"Es algo muy desconcertante. Conocí a Navalni en Berlín cuando intentaba recuperarse" en una clínica de la capital alemana del envenenamiento que sufrió con un agente tóxico en 2020, señaló al inicio de una rueda de prensa con el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski. "Probablemente ha pagado su valentía con la vida", recalcó Scholz, quien dijo que está en el pensamiento con la esposa de Navalni y sus dos hijos.

"Es una noticia terrible. Alexéi Navalni, el más acérrimo defensor de la democracia en Rusia, demostró una valentía increíble a lo largo de su vida", afirmó el primer ministro británico, Rishi Sunak.

El ministro francés de Exteriores, Stéphane Séjourné, afirmó este viernes que el opositor ruso Alexei Navalni, fallecido en una prisión en el Ártico, "ha pagado con su vida su resistencia a un sistema de opresión", el del "régimen" de Vladimir Putin.

"Conmocionado por la noticia de la muerte en prisión de Alexei Navalni, injustamente encarcelado por el régimen de Putin por su defensa de los derechos humanos y la democracia", ha escrito el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en la red social X.

Navalni, la voz contra Putin

Era el faro de la primera generación libre en la historia de Rusia. El Kremlin era tan consciente de ello, que en medio de la campaña militar en Ucrania la Justicia rusa le impuso la última de sus penas, con lo que sumaba casi 30 años de cárcel.

La cárcel no impidió que Navalni condenara abiertamente lo que llamó "guerra criminal" en Ucrania, cuyo único objetivo, según el opositor, es permitir que Putin "conserve el poder". También arremetió contra la movilización parcial decretada por el jefe del Kremlin, cuyo objetivo sería "involucrar al mayor número de gente" en el crimen y "manchar de sangre a cientos de miles de personas".

Además, afirmó que "Putin está perdiendo" y pronosticó "una enorme cantidad de muertes (...) en la trituradora de la guerra". Aprovechó la impopularidad del conflicto para reactivar su movimiento político, proscrito por "extremista", con el lema "ninguna guerra, ninguna movilización, libertad para Navalni".

La paciencia del Kremlin con Navalni se terminó en agosto de 2020. Entonces, según la oposición extraparlamentaria, las autoridades dijeron basta y decidieron eliminar al político ruso con mayor tirón en Occidente. "Putin ordenó mi asesinato", dijo Navalni tras recuperarse en Alemania del envenenamiento con un agente tóxico de la familia Novichok.

La operación secreta de los servicios especiales salió rematadamente mal y Navalni volvió a mediados de enero de 2021 a Rusia cual ave fénix para desafiar al líder ruso. Pero el Kremlin le estaba esperando. Las autoridades aprovecharon su negativa a personarse ante la autoridades por un antiguo caso penal para enviarle a prisión.

De esta forma, Putin se libraba de otro enemigo como ocurriera en su momento con el hombre más rico de Rusia, Mijaíl Jodorkovski, encarcelado en Siberia (2003), o el opositor Boris Nemtsov, asesinado frente al Kremlin en 2015.

Navalni era el opositor con más gancho electoral, pero tras ser víctima de un intento de asesinato a manos del Servicio Federal de Seguridad (FSB) se convirtió en una celebridad en el exterior. Hasta entonces, ese honor, el envenenamiento con agentes tóxicos, había estado reservado casi exclusivamente para antiguos espías del FSB que se habían pasado al enemigo, como Skripal o Litvinenko.

Navalni, un experto en el uso de las redes sociales, preparaba ya su venganza, que llegó en forma de tres comprometedores vídeos para el Kremlin. Con la ayuda de Bellingcat y varios medios occidentales, logró recabar datos que probaban, según el político, la implicación del FSB en su intento de asesinato. No se limitó a ello, sino que incluyó una conversación telefónica con uno de los presuntos participantes en la operación secreta que admitía que sus cómplices habían rociado Novichok en la ropa interior del opositor.

El último regalo envenenado del opositor al Kremlin fue el vídeo titulado "El Palacio de Putin" sobre la mansión que los amigos del presidente le habrían construido en el mar Negro y que uno de sus mejores amigos, el empresario Arkadi Rotenberg, admitió después que era de su propiedad. Todo ello no sólo puso en evidencia al FSB y a Putin, sino que fueron vistos por más de 150 millones de personas, cifra que contrasta con los siete millones que siguieron la conferencia de prensa anual del presidente en esas mismas fechas.

Todo comenzó en el partido liberal Yábloko, de donde Navalni fue expulsado por sus ideas nacionalistas. Pero su ostracismo duraría poco, ya que en las elecciones parlamentarias de 2011 logró organizar las mayores protestas antigubernamentales desde la caída de la URSS al grito de guerra "Rusia sin Putin". Al año siguiente dio el gran salto a la política al presentar su candidatura a las elecciones a la Alcaldía de Moscú, donde logró casi un tercio de los votos, un hito sin precedentes para la oposición extraparlamentaria.

La animadversión de Putin, que nunca le llamaba por su nombre, nace de las numerosas ocasiones en las que el opositor ha sacado a la luz las vergüenzas de aliados del Kremlin, a los que denuncia con su dedo acusador en las redes sociales lejos del alcance de la censura. Para el látigo del Kremlin no había tabúes a la hora de denunciar la corrupción en la administración pública. Sea el primer ministro, Dmitri Medvédev, el presidente del Parlamento o de un banco estatal, el fiscal general o la esposa del portavoz presidencial.

El líder opositor ya no era sólo un incordio, sino una amenaza. Desde entonces, fue condenado a sendas penas de cárcel por presuntos delitos económicos, que le inhabilitaron como candidato al Kremlin, y ha sido atacado físicamente en varias ocasiones Incluso entre rejas, logra influir en las elecciones con su programa Voto Inteligente, que consiste en elegir entre los candidatos con más opciones de desbancar al candidato del partido del Kremlin.

Poco después de llamar a votar a cualquier candidato menos a Putin en las presidenciales de marzo próximo, Navalni fue trasladado de manera clandestina a la prisión ártica donde hoy ha muerto.

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