A veces la ilusión ¿este desorden del comportamiento? ¿impide apreciar la realidad? Los fieles de la secta rusa SNOKHARY se cortaban ellos mismos los testículos sin más anestesia que la fe. Vivían y sufrían con la ilusión de acabar con el género humano pecador.
La pornografía (como el epicurismo) exige ¿la demolición voluntaria de la realidad? ¿Con una disciplina y una moral a rajatabla? ¿Es una asombrosa forma de suicidio mental? ¿De demolición voluntaria de la realidad demoliéndose a sí mismo?
En España y en Rusia (como para corroborar el pensamiento de Dostoyevsky) surgieron heterodoxos religiosos pornográficos como los iluminados. Como la sociedad de cerdos, último avatar de la secta de los snokhary. Se reunían en familia y por la noche los miembros de la cofradía en la iglesia con un cirio encendido (en tiempos del Emperador Alejandro I). Primero apagaban los cirios, en la oscuridad: la orgía más desenfrenada se daba para mayor gloria de Dios. Niñas y niños tomaban parte del bacanal. Los burros. las cabras. las cochinas era bienvenidas. Vivían en la provincia de Nijni-Novgorod y sobre todo en Semiénof. El jefe de familia ofrecía los favores de su hija al forastero que pasaba una noche. Se casaban con la bendición de sus padres los niños de catorce años con niñas un poco mayores.
Los alumbrados e iluminados españoles interpretaban personalmente la Biblia, creían en el contacto directo con Dios a través de visiones y experiencias místicas. Los kalystovstchiny, que nunca utilizaban la sal, se azotan con una crueldad brutal. El pater familia se preparaba a lo Carlos V en un ataúd para irse acostumbrando y se servía de él como si fuera su cama.
La zarina llamaba a su marido el zar Nicolás II de Rusia, NICK. Ambos concedieron al moujik siberiano (probablemente pornógrafo) R A S P U T I N su primer puesto oficial: encendedor de velas de los iconos de palacio Con este alumbramiento la pareja imperial creyó ver alas donde solo había un abismo.