Diógenes se convierte en célebre y oficial únicamente tras su muerte. Las autoridades «oficiales» de las principales ciudades griegas a su muerte construyeron obeliscos a cual más hermoso y sobre todo más alto Y allí arriba en el altísimo figuraba un perro a la gloria del filósofo onanista, petómano y caníbal. Los plagiarios tienen cada vez menos el valor de mis opiniones. Y de las suyas.
