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ORIENT EXPRESS

La nueva amenaza yihadista sobre Europa

Ricardo Ruiz de la Serna
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ricardo_ruiz_delasernayahooes /22/22/28
domingo 07 de abril de 2024, 18:49h

El Observatorio Internacional de Estudios sobre el Terrorismo (OIET) publicó el pasado 25 de marzo su Anuario del Terrorismo Yihadista 2023, que resume la situación en nuestro continente: “La actividad yihadista desarrollada en Europa Occidental durante el año 2023 continúa presentando unas tendencias similares a las de años anteriores bajo el paradigma de un modelo de terrorismo de inspiración, de bajo impacto y de bajo coste. Este modelo de terrorismo ha vuelto a quedar de manifiesto especialmente en España, Alemania, Francia, Reino Unido y Bélgica, países que han sido escenario de acciones yihadistas en el último año”.

Sin embargo, el informe añade una advertencia: “nos encontramos ante un modelo de terrorismo de inspiración y no tanto dirigido por Al Qaeda o Estado Islámico, ya que estas no ejercen ningún papel activo a la hora de participar en las labores de planificación o ejecución de los ataques en suelo europeo. No obstante, este modelo de terrorismo podría tener su fin a corto plazo por el creciente desafío que representa IS-K dadas sus altas capacidades como para convertirse en la mayor amenaza terrorista para Europa”.

El futuro del yihadismo en Europa viene, pues, condicionado por la actividad del IS-K, siglas del Estado Islámico en el Khorasan o Estado Islámico del Gran Jorasán, la rama del Estado Islámico que opera en Afganistán, Pakistán, la Federación de Rusia, Irán y algunos territorios de la India. El anuario señala que dos de los diez atentados yihadistas más letales de 2023 fueron obra de esta organización terrorista: el del 30 de julio en Bajaur (Pakistán), con 63 muertos, y el de Balochistán (Pakistán), con 54 muertos. En ambos casos se trató de atentados suicidas.

Pocos días antes de publicarse el informe, el atentado terrorista en la sala de conciertos Crocus City Hall de Krasnogorsk (Moscú) había traído al IS-K a la actualidad de nuestro continente. Con más de 130 muertos y centenares de heridos, la matanza era el mayor atentado sufrido en la Federación de Rusia en dos décadas y el más letal en toda Europa desde la serie de atentados en París los días 13 y 14 de noviembre de 2015 (Estadio de Francia, Sala Bataclán y otros lugares). La organización terrorista reivindicó el atentado a las pocas horas.

Desde su fundación en 2015, el Estado Islámico del Gran Jorasán ha centrado su actividad en Afganistán y Pakistán. A los talibanes les ha llevado varios años, desde la caída de Kabul en 2021, tratar de contener la actividad terrorista de la organización. Algo similar ha sucedido en Pakistán, donde el IS-K ha intensificado su presencia desde el noroeste de Afganistán. Además, ha extendido su aparato de reclutamiento a algunos Estados del Asia Central como Tayikistán, de donde procedían algunos de los detenidos por las autoridades rusas en relación con el atentado del Crocus Hall, así como Kazajistán, Kirguistán, Turkmenistán y Uzbekistán.

Esto sitúa a Europa en una tesitura difícil: para afrontar la amenaza del IS-K, el frente contra el terrorismo debe adelantarse a los Estados desde los cuales opera y en los que sus redes son más activas. Esto implica no sólo contar con la colaboración de Pakistán, sino también con la de los talibanes y la de Irán y Turquía, donde los yihadistas del IS-K han planeado ya atentados.

El caso de la República Islámica de Irán resulta especialmente delicado. Aliado estratégico de Rusia, sus drones han resultado decisivos para evitar las defensas antiaéreas ucranianas. Enemigo declarado del Estado de Israel, su influencia se extiende al Líbano, Irak, Yemen y Siria. Su capacidad de desestabilización de la región lo ha caracterizado como una amenaza para Europa. Varias agencias de inteligencia han alertado de sus actividades en nuestro continente. Sin embargo, ahora, el régimen de los ayatolás puede ser clave para atajar esta nueva amenaza yihadista que se cierne sobre Europa.

Así, los servicios de inteligencia europeos están en una encrucijada. Para prevenir atentados en el continente, quizás necesiten la colaboración de sus enemigos o los de sus aliados estratégicos como los Estados Unidos e Israel.

Ricardo Ruiz de la Serna

Analista político

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