A finales del siglo pasado leí esta noticia ... ¿inaudita; felizmente hoy... ?:
« Durante horas - y desde hacía diez días- los paseantes divididos de una calle siciliana contemplaron a una casada infiel atada desnuda a su balcón:»
Para unos: « ¡Qué le sirva de escarmiento! ».
Para otros: « En Palermo aún vivimos en la Edad Media, estamos de espaldas al mundo" .
Kant - ¿que será sustituido hasta hoy por el camarada KALIN?- nunca atravesó el limite que le marcaban los arrabales de Königsberg ¿hubiera criticado más sutilmente la pura razón si hubiera conocido el París libertino de la Revolución que añoró? ¿o Ciudad Rodrigo como el de los abuelos de Spinoza?
