La polaca destrona a la bielorrusa en una épica final que le sirve para reinar por primera vez en la Caja Mágica. Manolo Santana.
El tenis femenino mundial está en otra dimensión gracias a Iga Swiatek y Aryna Sabalenka. Por segundo año consecutivo en Madrid, ambas han protagonizado un espectacular duelo en la Caja Mágica. Una batalla ganada por la polaca en la final más larga del Madrid Open y uno de los mejores partidos de los últimos años de la WTA.
Tras tres horas y 11 minutos de partido, con más de 50 golpes ganadores entre ambas tenistas, la número uno se tomó la revancha salvando tres bolas de campeonato para alargar su racha ganadora en las finales: es la octava seguida que vence, la tercera de categoría 1.000 de este año para igualar a Elena Rybakina como la jugadora con más titulos de este 2024.
Swiatek golpea primero en un disputadísimo primer set
La mejor final femenina posible se volvió a dar en Madrid por segundo año seguido, siendo la primera vez que se repetía en este torneo. En su décimo cara a cara, el cuarto en una final, la batalla por el título empezó cómo se preveía: muy igualada. Ambas tenistas sufrieron en sus primeros turnos de saque. Swiatek contó con dos bolas de 'break' para romper el saque a las primeras de cambio tras un error de la bielorrusa con su derecha. La número dos buscó más el revés en su primer turno de saque.
El choque empezó con ambas sufriendo con su saque, ya que Sabalenka firmó el 'contrabreak' en su primera opción tras fallar su rival con el revés. En un inicio muy igualado, la doble campeona, más cómoda con su derecha y la triple campeona de Roland Garros, con su revés.
Tras tres juegos disputados, Swiatek firmó el primer juego en blanco del envite. Sus primeros se situaron en una zona intermedia entre la T y la esquina para no dar opción a su oponente. La respuesta de la doble campeona del Abierto de Australia fue similar: su variedad de saques, en especial los dirigidos a la zona de la T, se impusieron para seguir llevando la iniciativa en la final.

Sabalenka puso fin al dominio con el saque y, guiada por su 'drive', generó dos bolas de rotura que salvó la jugadora de Varsovia. Se enfrentó a otra por no precisar con su tiro profundo en un turno con más segundos que primeros. A pesar de esta estadística, la mejor tenista del mundo fue superior en los intercambios, mantuvo su servicio y pudo mover más a su contrincante en el séptimo juego donde tuvo dos oportunidades de quiebre, acelerando en la zona de revés, como hizo la jugadora de 25 años con su derecha, determinante para impedir el 'break' y seguir mandando en el marcador.
La jugadora de Bielorrusia apretó para el 5-3 y saque en un turno irregular de su rival al pasar de tenerlo controlado a tener que cerrarlo gracias a sus primeros, puesto que con sus segundos sufría. La número dos mundial lograba asentarse con su 'drive', clave para subir la velocidad en los 'rallies' y sumar ganadores. Con 5-4, su objetivo de presionar al resto para cerrar el primer parcial no fue posible por un sólido servicio de la polaca que también demostró su calidad con su derecha y pudo meter presión al resto con dos oportunidades de quiebre, neutralizando la primera pero no la segunda al acelerar su oponente con su revés con el que provocó su error.
Con 6-5 y saque, Sabalenka fue a por el 'contrabreak'. Guiada por su 'drive', apretó colocándose 15-30. Una presión replicada por la mejor tenista de la lista de la WTA ganando los tres puntos siguientes, el último con un 'winner' para llevarse la primera manga en una hora. En la final del año pasado, la bielorrusa empezó ganando.
La derecha de Sabalenka, determinante para igualar la final
La jugadora de 25 años, que ha perdido en esta edición más juegos que nadie en la historia del torneo antes de la final, se recompuso e inició la segunda manga de forma autoritaria al ganar los siete primeros puntos, incluido su saque en blanco y con tres opciones de 'break' ante una extraña Swiatek, obligada a remontar si no quería complicarse este parcial. Su reacción, a través su revés y sus primeros, se quedó a medias al aprovechar su adversaria para romperle el servicio a las terceras de cambio en un turno donde hizo daño con su revés cruzado.
El revés fue el golpe más recurrente en el inicio del segundo set. La tenista de Polonia se apoyó en él para recuperar terreno. Tras desaprovechar su primera bola de rotura al fallar con su revés paralelo, se benefició del error no forzado de su rival con su derecha para lograr el 'contrabreak'. Con ésta, Sabalenka generó otra opción de quiebre anulada por su adversaria con un gran 'passing shot' en uno de los mejores puntos de esta disputada final. Un punto anecdótico al terminar cediendo su servicio por segunda vez en este parcial al volear forzada en la red.

Sin un dominio claro en los saques, la número uno volvió a tener oportunidad de 'contrabreak', impedida por un buen primero de la bielorrusa, más agresiva metiéndose en pista. Precisamente, un error de precisión cerca de la red con su derecha profunda le costó perder su servicio en la segunda bola de 'break' para que la jugadora de 22 años tuviera opción de igualar el parcial con su saque. Lo consiguió con oficio e importancia de sus primeros. Con un grito celebró nivelar el choque.
La exnúmero uno del mundo seguía sumando ganadores en un turno relativamente cómodo para volver a registrar un 4-3 favorable. Con menos margen para la ganadora de este torneo en 2021 y 2023, imprimía más potencia a sus golpes en un periodo donde volvió a buscar el revés de la número uno, ambas se movían por la pista y registraban 'winners'.
Para superar la sólida defensa de Swiatek desde el fondo de pista, Sabalenka conectaba 'palazos' con su derecha en un noveno juego decisivo ganado por la sacadora para tener opción al resto de igualar la final. Pudo hacerlo al aprovechar su única bola de set con una derecha ganadora. Como el año pasado, la lucha por el título en la capital española se iba a decidir en tres parciales.
Otra final para la historia
Superadas las dos horas de partido, la igualdad era máxima: un set para cada una y 1-1 en el definitivo parcial que empezó siendo un duelo entre el revés de Swiatek y la consistente derecha de Sabalenka.
Tras dos juegos controlados, la polaca fue la que tuvo doble oportunidad de rotura en el tercer 'game' merced a dos golpes ganadores. La segunda raqueta de la WTA anuló esas dos bolas de rotura y, con sufrimiento, mantuvo la iniciativa en el marcador.
La primera del ranking WTA se enfrentó a una bola de 'break' en un juego en el que pagó caro sus errores no forzados. Su rival, de nuevo suprema con su 'drive', quebró el saque para ampliar su renta en la manga (3-1). Soltando la rabia en sus tiros y elevando la agresividad en sus devoluciones al dotarles de más velocidad, Swiatek fabricó dos bolas para el 'contrabreak', conseguido a las primeras de cambio y, volviendo a someter en los 'rallies', niveló el set.
Rebasadas las dos horas y 27 minutos de la final del año pasado, no había juego en que cualquiera de las dos elevara su número de ganadores. Sabalenka también era peligrosa con su revés, especialmente el paralelo, en un juego donde su rival estuvo cerca de complicarle el juego, igual de próxima en el octavo juego de una brutal final en la que las dos sumaban 'winners' con cierta facilidad.
Con 0-30 en contra, la actual campeona del Open de Australia reaccionó con autoridad para volver a tener oportunidad al resto de poner fin a la manga. No tuvo opción a pesar de apretar con su derecha por la solvencia de la número uno, ganando en blanco el décimo 'game'.
Con solidez se aseguró la jugadora de Bielorrusia el 'tie-break' y presionó para cerrar el partido en su turno de devolución. Salvando dos bolas de campeonato, Swiatek llevó el deselance al 'tie-break'. En él, la igualdad predominó hasta el 12ª punto, neutralizando Aryna una bola de campeonato con un 'ace'. Tras un brutal desempate, la campeona cedió su corona ante su máxima rival, que se tiró al suelo y se proclamó por primera vez en Madrid, siendo la reina de la tierra batida habiendo ganado los torneos más importantes sobre arcilla.