Me sorprende la lentitud de un barco-tan-veloz como el TITANIC: el accidente sucedió ¡«al quinto día de navegación»!.
En 1959 hicimos el mismo recorrido (y en la misma época del año) en tres días a bordo del UNITED STATES seis-jóvenes-escritores-que-hubiéramos-debido-llegar-a-la-fama-literaria. Fue cierto para cinco de entre ellos (con Italo Calvino y Günter Grass), yo no alcanzo aquel corajudo pronóstico. Fue la increíble iniciativa y augurio de la Fundación Ford. Que nos premió de adelanto (puesto que íbamos a ser lo primeros) con un viaje de seis meses suntuoso por los Estados Unidos.
El representante inglés, el poeta TOMLINSON ¿negoció con Ford para poder llevar a su mujer y sus dos hijos? Claro está viajaron con la chusma en las bodegas del barco sin derecho a nuestros opíparos banquetes.
Al salir el barco de Le Havre el muy cordial capitán del barco se acercó a nuestra mesa sonriente. Nos saludó con un cordial:
- Alors; ça écrivaille?
Cuando nos creíamos los herederos, por lo menos, de Homero.
«Recordar es la mitad de una perspectiva y a veces más»