El tenista español controló a un jugador heleno que fue víctima de su inconsistencia. El murciano se cita con Sinner.
Carlos Alcaraz ha elevado su tenis en París. El jugador español barrió este martes a Stefanos Tsitsipas en su partido de cuartos de final y ya está en las semifinales de Roland Garros. Éste es el segundo año consecutivo que llega a dicha ronda del 'Grand Slam' francés, pero en esta ocasión las sensaciones mejoran en cuanto a la solidez y al control de su juego y del adversario.
Venció el nuevo emblema español del tenis por 6-3, 7-6 (3) y 6-4, en dos horas y 15 minutos de esfuerzo. Con 21 años recién cumplidos, 'Carlitos' sigue creciendo a medida que gana oficio y experiencia en las canchas. Esto se nota en partidos como el de esta noche. Empezó con fuerza, rebosante de confianza, para marcar el terreno a un jugador griego que no se lleva demasiado bien con la consistencia.
Monólogo de Alcaraz
Bien es cierto que a Stefanos le tiene tomado el pulso, aunque el maravilloso presente de su tenis también quedó reflejado en sus brillantes triunfos ante Sebastian Korda y Felix Auger-Aliassime en las ronda previas. Tenía claro el plan para esta fecha y lo ejecutó a la perfección: había que atacar al revés del tenista heleno. Por ahí perforó la resistencia y la convicción de su rival desde temprano, con templanza y aplomo. Y con algunos puntos de esos que sólo su rúbrica pueden autografiar, para regocijo de una tribuna entregada.
Despachó el primer set en media hora, al galope de su superioridad. Tsitsipas había caído en el mismo pozo al que le abocó Alcaraz hace un año en la Philippe Chatrier. Ni el diestro griego ni su padre han alcanzado a maquillar esa falencia en el revés que torpedea las opciones de un gran jugador, en todo caso. El noveno cabeza de serie llegó a desnortarse del todo en el segundo set, cediendo su saque con soltura. Le urgía un cambio de paso y lo encontró variando su paleta, con saque y volea.
Este intento de giro de guión, con el público jaleándole -quería la grada un partido más largo de lo que se vislumbraba a estas alturas-, consiguió igualar las fuerzas un tanto en el segundo tramo de la manga. A esta maniobra de los helenos le acompañó una de las conocidas desconexiones coyunturales de 'Carlitos'. En consecuencia, el duelo se cerró y los juegos se quemaron en simetría hasta arribar al 'tie-break'. Y ahí, como tantas otras veces, Alcaraz despertó para competir mejor que nunca y sentenciar el evento.
Gobierno tranquilo
Porque el tercer parcial se asemejó más a un paseo que a un desafío. El diamante murciano rompió el saque de su oponente y gestionó la ventaja con una comodidad chocante. Tsitsipas volvió a tropezar en la misma piedra y sigue sin ser capaz de doblegar de manera recurrente a los Top-5 de la ATP, si bien venía de haber derrotado a dos de ellos este año y de ganar en Montecarlo.
Alcaraz queda citado en semifinales con Jannik Sinner. El italiano, nuevo número uno del mundo, arrasó a Grigor Dimitrov -décimo favorito- por 6-2, 6-4 y 7-6(3) y representará un reto importante para el español. "Tengo ganas de jugar contra él y desempatar en número de victorias a mi favor (...) Ahora mismo no me considero favorito. Jugar contra él es uno de los mayores retos que hay en el tenis ahora mismo", explicó 'Carlitos' al término del encuentro. No le falta razón, pues Sinner sólo ha perdido tres partidos en 2024.
"Como mucha gente espero que tengamos una rivalidad para diez o quince años. Yo estoy agradecido de tener a Jannik en el circuito porque me hace ser mejor jugador, levantarme por la mañana y querer mejorar, querer entrenar para intentar subir mi nivel para vencerlo, para estar peleando por grandes cosas con él", explicó el murciano antes de confesar que le ha sorprendido la retirada de Novak Djokovic "porque al final del partido se le veía bien". El viernes, duelo generacional por la final de París entre dos perlas que ya han ganado 50 veces en torneos de 'Grand Slam' -cada uno-.