El viaje tan meditado desde hacía muchos años a Grecia, Nerón lo inscribió en la estela de sus éxitos teatrales conseguidos en Nápoles.
Curiosamente no visitó ni Esparta ni Atenas.
Tuvo mucho éxito y para conseguirlo transformó una parte de sub séquito en « claque"
que le aclamó como al nuevo Apolo.
Ganó infinidad. de palmas y coronas en las disciplinas hípicas y musicales.
Remoldeó varios conciertos para asegurarse la victoria.
Para abolir el recuerdo de los antiguos destruyó las estelas y las estatuas construidas a la gloria de estos triunfadores.
A su vuelta entró en Roma como un triufador corona olímpica en la cabeza y en la manø derecha la corona pytica.
« El complejo amasijo de sentimientos fugaces ¿impone una indeterminación paralela? ».
