El indultado Josep Rull presidirá la mesa del Parlament escogido con los votos de Puigdemont y Puig anulados por el Tribunal Constitucional.
Junts se ha impuesto en las primeras negociaciones de la legislatura al pactar con ERC y la CUP la presidencia de la mesa del Parlament para el exconsejero indutado Josep Rull. El pleno de constitución del nuevo Parlamento de Cataluña ha arrancado así con la primera ilegalidad separatista de la nueva legislaura al permitir el voto delegado de los fugados Carles Puigdemont y Lluís Puig.
Tanto PP como Vox advirtieron en el pleno a la Mesa de Edad, la que se constituye de manera provisional hasta que se vota la nueva, que estaban incurriendo en una ilegalidad a estar anulados esos votos por el Tribunal Constitucional, que estimó el recurso interpuesto por el grupo del PSC-Units en contra de los acuerdos de la última Mesa del Parlament que permitieron el voto telemático del exconseller Lluís Puig desde el extranjero.
Para expresar su rechazo tomó la palabra el presidente del PP de Cataluña, Alejandro Fernández, que reprochó a Colomines aprovechar su posición provisional para pronunciar un discurso de cerca de veinte minutos y anunció que su partido presentará un recurso de amparo ante el TC para denunciar la delegación de voto de los diputados de Junts que no han asistido presencialmente al pleno.
También el diputado electo de Vox Joan Garriga denunció el voto delegado de Puigdemont y Puig, porque "el TC ya ha dejado claro que no era legal", y exigió una reunión de la Junta de Portavoces para reconsiderar esta decisión.
Un tercer diputado, Ruben Wagensberg (ERC), delegó el voto de manera formal al estar respaldado por la norma que lo permite en caso de baja por enfermedad de larga duración. El otro supuesto que permite el reglamento es estar embarazada. Ninguna de ambas causas corresponden a Puigdemont y Puig.
Agustí Colomines (Junts), que encabezaba la Mesa de Edad como diputado más veterano, hizo caso omiso y siguió adelante con el beneplácito de una de las secretarias, Mar Besses (ERC) y la oposición de la restante, Júlia Calvet (Vox). Con dos de los tres votos, la ilegalidad siguió adelante.
De esta manera, Rull salió elegido en segunda votación por mayoría simple al contar con más votos que Sílvia Paneque, candidata del PSC. Tras el acuerdo anunciado entre Junts, ERC y CUP el resultado estaba decidido de antemano al informar los Comunes y Vox que votarían a su propio candidato.
Rull, que fue conseller de Territorio y Sostenibilidad en el Govern de Carles Puigdemont y que pasó más de tres años en prisión por el referéndum unilateral del 1-O de 2017, ha obtenido un total de 59 votos -frente a los 42 de Paneque- y toma así el relevo de Anna Erra, también de Junts, al frente de la cámara catalana.
Como vicepresidenta primera de la mesa del Parlament salió elegida Raquel Sans Guerra, de ERC, y como vicepresidente segundo David Pérez Ibáñez, del PSC.
El órgano quedó completo con Glòria Freixa (Junts) como secretaria primera; Juli Fernàndez (ERC), secretario segundo; Rosa Maria Ibarra (PSC), secretaria tercera; y Judith Alcalá (PSC), secretaria cuarta.
Finalizado el pleno de constitución, se activará un plazo de diez días hábiles en el que la nueva presidencia del Parlament abrirá una ronda de consultas con los líderes parlamentarios y propondrá a un candidato a una investidura que se celebraría como muy tarde el 25 de junio. La derrota del PSC en la mesa del Parlament, ilegalidad mediante, permitirá que el presidente de la Mesa designe el candidato a la investidura, que en manos de un diputado de Junts hace prever que sea Carles Puigdemont.
Illa, que ganó las pasadas elecciones catalanas con 42 escaños, tiene más números para ser investido, aunque para ello necesita no solo el apoyo de los seis diputados de Comuns Sumar, sino también de los veinte de ERC, con los que se aseguraría la mayoría absoluta.
Los republicanos no cierran la puerta a investir a Illa, pero el precio que exigen pasa, en primer lugar, por acordar un modelo de financiación singular para Cataluña.
Las opciones de Puigdemont, en cambio, pasan por una carambola por ahora inverosímil, que consiste en recabar el apoyo de ERC y la CUP y, además, la abstención de los socialistas, un escenario que parece impensable, por lo que en Junts ya especulan con una posible repetición electoral en octubre.
"Ningún diputado puede ser perseguido por sus opiniones"
El nuevo presidente del Parlamento catalán, Josep Rull (Junts), ha pedido a los diputados "estar a la altura de los desafíos" que tiene Cataluña y ha reivindicado el derecho de los diputados catalanes "a poder hablar de todo" y a votar con libertad sin temor a sufrir represalias.
En su discurso posterior a la elección de la nueva Mesa de la cámara catalana, Josep Rull ha tenido palabras de reconocimiento para los presidentes de la cámara que le han precedido y ha mencionado el hecho de que cuando se constituyó la legislatura anterior había líderes políticos en prisión, entre los que se encontraba él mismo.
Según Rull, "la democracia siempre vence" y "la esperanza siempre es más poderosa que el miedo", pero ha lamentado que aún hoy en día haya "escaños vacíos" correspondientes a diputados que están en el extranjero por estar perseguidos judicialmente.
"Los miembros de la nueva Mesa seremos extraordinariamente sensibles a esto", ha avanzado antes de evocar el discurso en favor de la paz del músico Pau Casals ante la ONU, el año 1971, para advertir de que sus palabras "tienen más vigencia que nunca, ya que asistimos a guerras brutales, feroces e inhumanas" ante las cuales Cataluña "nunca permanecerá indiferente".
"Estos escaños que ocupamos -ha puntualizado- no son nuestros, sino de la gente que representamos, del pueblo de Cataluña" y ha pedido a los diputados actuar al servicio "de una sociedad comprometida con los valores civiles y democráticos".
Rull ha reclamado a los parlamentarios catalanes "estar a la altura de los desafíos que trascienden el momento actual", entre los cuales ha mencionado "desde la emergencia climática hasta la irrupción de la inteligencia artificial" así como el de "situar la dignidad humana por encima de cualquier otra cosa".
"Este Parlament tiene que ser capaz de interpretar las palancas que mueven el mundo y legislar en positivo para dejar a nuestros hijos un planeta mejor", ha subrayado el nuevo presidente de la cámara legislativa catalana.
Sobre el hecho de que en anteriores legislaturas haya habido miembros de la Mesa imputados judicialmente por permitir determinados debates o votaciones, Josep Rull ha afirmado que la nueva Mesa "garantizará el principio de inviolabilidad parlamentaria" puesto que "ningún diputado puede ser perseguido por sus opiniones o por ejercer su voto".
Desgraciadamente, ha recordado, "este principio no ha sido respetado en los últimos años", y ha afirmado que la expresidenta del Parlament Carme Forcadell "fue condenada a once años de cárcel por permitir un debate".
"Me comprometo a proteger el derecho de los diputados a poder ejercer su derecho a la libertad de expresión", ha precisado Josep Rull, que ha terminado su primer discurso como presidente leyendo unos versos del poeta Salvador Espriu que le han servido para dar por iniciada la decimoquinta legislatura.