Los débiles argumentos de VOX, esgrimidos en una corta comparecencia de Abascal en la CINCO, para justificar la ruptura de la coalición de Gobierno con el PP en cinco Autonomías, no parecen de recibo en un partido que pretende aumentar sus votos y convertirse en alternativa del partido Sanchista. Me parece una decisión tomada a la ligera y con oposición dentro del propio partido e incluso de la misma Dirección. Esta no parece saber distinguir entre lo supuestamente óptimo y lo conveniente, oportuno y urgente en cada momento, lo que es el ABC de la actividad política. Y lo urgente y oportuno en la crítica situación actual es desalojar a Sánchez del Poder y no se hace dándole la baza, en este momento de corrupción familiar tan perjudicial para él, de que se hable del fracaso de la coalición PP-VOX en lugar de hablar de sus corrupciones y las de su partido. ¿Se resuelve algo del problema del desastre de la inmigración gestionada por Sánchez con esa decisión de VOX que atañe al reparto de unos pocos de supuestos menores entre las comunidades? No lo parece. Un problema complejo como el de la inmigración sólo se resolverá con una ley de extranjería como es debido y echando a Sánchez del Poder, más teniendo en cuenta, como bien sabe VOX, que ese no es el único ni el más grave problema de España, sino la destrucción de la democracia y de la nación por obra del Sanchismo.
Dice Abascal en su intervención que la toma de esta decisión de ruptura con el PP no obedece a “razones electorales”. Pero depende de qué razones se trate las que muevan a un político. Si la razón de Sánchez de colmar de inmigrantes España es la compra de votos, como lleva haciendo hace tiempo, y no creo que por su buen corazón, eso debería ser un delito. Pero si por “razones electorales” se entiende tener en cuenta a tus votantes al tomar una decisión tan importante como la tomada por VOX, entonces es más democrático hacerlo que no hacerlo. La Dirección está equivocada si piensa que su decisión no va a tener graves efectos electorales y en la división del propio partido, como ya se está viendo. ¿Qué decisión tomarán ahora nada menos que ciento treinta Ayuntamientos gobernados por la coalición? Por otra parte, ¿está acaso el miedo a Alvise Pérez detrás de la decisión de la ruptura? ¿O es una estrategia con tinte internacional de acercamiento al grupo parlamentario europeo de Viktor Orbán como analiza Enric Juliana entre otros? ¿O lo de la inmigración sólo es un pretexto para una ruptura anunciada que pretendía anticiparse a una decisión de ruptura que esperaban del PP. Por ahora sólo conjeturas. Quizás todo se sabrá pronto…