Penetro en campo minado.
Amigos. El que crea que estamos viviendo momentos complicados, que intente aclararse sobre lo que pasó, en España, en el siglo XIX..…y medio.
Cuando yo estudiaba Bachiller, el curso de Historia de España acababa cuando los profesores nos explicaban la Guerra de La Independencia. O calculaban mal y no quedaba tiempo para contarnos lo siguiente o quizá calculaban muy bien y…… mejor dejarlo allí.
Lo que ocurrió es tan penoso que no se puede edulcorar. Mentiras….. verdades que parecen mentiras…..
Fernando VII que, de Deseado llegó a Felón, por méritos propios, consideraba a España como su cortijo y abolíó la Ley Sálica, que impedía a su hija Isabel, por mujer, llegar al trono.
Su hermano Carlos, que consideraba que el cortijo era suyo y no de su sobrina, encendió la primera Guerra Carlista en 1833 y sus pretendientes posteriores estuvieron dando patadas, a los gobiernos constituidos, en el culo de los españoles, hasta 1876 en que acabó la tercera.
Isabel II fue reina desde 1833, con tres añitos, hasta 1868. Aparte de reinar, le quedó tiempo para tener doce hijos, vivos o muertos. Encontró la manera pues, su marido, primo carnal, Francisco de Asís, ha pasado a la posteridad como poco aficionado al asunto. “Paco Natillas es de pasta flora, se mea en cuclillas como una señora“ (Popular).
Pero hubo tiempo y ocasión para eso y mas porque, según autores como Jesús Cruz, “el reinado de Isabel II se podría catalogar como uno de los más corruptos de la historia de España”.
A partir de 1868 mas de esas verdades que parecen mentiras. La Revolución llamada, nada menos, Gloriosa, puso fin a su reinado, y la exilió.
Y apunto aquí que su exilio dorado tiene gran parecido con el de su descendiente Juan Carlos I. Y hasta fue, también, intermitente.
Después de ella, dio comienzo el llamado, pomposamente, Sexenio Democrático, que ocurrió, pero que parece inventado. Amigos, nunca un periodo histórico tan corto, dio para mas tragicomedias, errores y mentiras. Para empezar, la primera parte, se supone que preparatoria, llamada Gobierno Provisional, ya duró mas que las siguientes.
Para la segunda etapa, a estos Padres de la Patria se les ocurrió, nada menos, que ofrecer el trono de España a Amadeo de Saboya, un señorín, bonachón, que pasaba por allí y que, a los dos años, escapó, aterrado, con atentado incluido, avisándonos de que el enemigo de España estaba dentro de la muralla.
En la tercera etapa, decidieron ensayar con La Primera República, llamada Federal que, a pesar de durar solo once meses dio tiempo a que se sucedieran, en ella, cuatro Presidentes, hasta que el General Pavía dio su “golpe”. Si amigos, aquella República fue la de ¡Viva Cartagena!, en la que España estuvo a punto de estallar en pedacitos.Aquellos bienintencionados Padres de la Patria pretendieron cambiar, en meses, sobre el papel, un país atrasado, que había perdido o despreciado todas las oportunidades de modernización.
Si la República Federal salió mal, ensayaron con la Unitaria, señoreada por el General Serrano, hasta que el General Martinez Campos decidió dar su propio golpe, que él llamó Pronunciamiento y anunció, a los españoles, la gran novedad que les traía……… La Restauración de los Borbones.
Y aquí, por fin, algo de esperanza. Alfonso XII un rey joven, educado en Europa y decidido, no solo a administrar sino a compartir los problemas del pueblo.
Y padece, con él, a pesar de su mala salud, inundaciones, terremotos y hasta el cólera, abriendo El Palacio de Aranjuez a los enfermos. Cuando regresa a Madrid, el pueblo, agradecido, retira los caballos del carruaje, se unce a él y lleva al Rey al Palacio Real.
Hasta inundó, de poesía, aquel secarral, casándose, por amor, con su prima María de las Mercedes, la cantada en romances, que lo dejo viudo en cinco meses. El solo vivió veintiocho años y gobernó once. Fue un relámpago en aquella tiniebla.
¡Pobre Pueblo español, que poco te dura la esperanza!.