esperamos al estado
Sólo un 30% de los trabajadores ahorra para la jubilación
miércoles 06 de febrero de 2008, 14:07h
El grupo Axa ha presentado el cuarto estudio internacional de jubilación, un informe realizado en 26 países, en los que se han entrevistado a cerca de un millar de trabajadores y retirados en cada uno de ellos. El cuadro que se observa en el informe coloca a España en una posición extrema en alguna de las cuestiones planteadas. Una de ellas es lo poco previsores que somos hacia el futuro.
Sólo el 30 por ciento de los trabajadores españoles está en estos momentos ahorrando para su retiro laboral, un porcentaje que nos coloca a la cola de los 26 países estudiados. La media de estas sociedades está en el 50 por ciento, y países como Estados Unidos ese porcentaje alcanza al 80 por ciento de la población.
La razón de esta imprevisión de los españoles es la actitud que guardan respecto de su propia responsabilidad hacia su futuro y del papel del Estado. Son los que más están de acuerdo (el 94 por ciento tanto los jubilados como los trabajadores) en que el Estado debe suministrar los ingresos para el retiro. La media de Europa Occidental es del 85 por ciento, y los retirados estadounidenses son los más escépticos: un 55 por ciento. En contraste con ello, pero en el mismo sentido, los españoles somos, junto con los italianos, los que menos creemos que el individuo es responsable de su propio futuro: un 45 por ciento de los trabajadores y un 57 por ciento de los jubilados.
Este desapego respecto del propio futuro y la confianza en que el Estado será el que provea de seguridad económica explica que un porcentaje tan bajo se esté preparando para cuando deje de trabajar. Pero resulta incongruente con otros hallazgos del informe. Los jubilados, que ya están cobrando las pensiones, no son muy pesimistas respecto del futuro de la Seguridad Social, pero quienes todavía tienen que esperar unos años (o décadas) para llegar a la jubilación son conscientes de que su situación es difícilmente sostenible: un 77 por ciento ve “crisis” en la Seguridad Social, o un problema grave o moderado. Ahora bien, dos tercios de los españoles creen que habrá una reforma de la Seguridad Social en los próximos 10 años.
Por un lado somos conscientes de que la Seguridad Social es difícilmente sostenible, pero por otro no reaccionamos creando un patrimonio propio con el que responder a nuestras necesidades. Una explicación podría ser que, como refleja el informe de Axa, los trabajadores españoles somos los que más estamos dispuestos a gastar la renta que ganemos en nosotros, en lugar de legarla para los hijos. Una vez llegados a la jubilación los españoles se vuelven más generosos, aunque siguen estando entre los que están más dispuestos a gastarse el dinero.
El elemento que hace cambiar de mentalidad al trabajador español es llegar a la cincuentena, según otro de los hallazgos del informe internacional elaborado por la aseguradora Axa. Esta actitud desaprovecha el poder del interés compuesto, que favorece un ahorro prolongado. Un informe elaborado por el Instituto Juan de Mariana llamado “Una sociedad de propietarios” planteaba varios supuestos que incidían precisamente en ese sentido.
Según uno de ellos, un trabajador haría una primera aportación de 4.200 euros, y cada año la iría incrementando un 4 por ciento, a medida que se fuera incrementando el sueldo con el desarrollo profesional. Suponiendo una rentabilidad media del 7 por ciento, que corresponde con la rentabilidad media de la Bolsa española, en 20 años se habrían acumulado 40 millones de pesetas, que darían una renta de 2,7 millones. En 30 años el capital sería de 102 millones (y una renta de 7,1) y en 40 años (de los 25 a los 65, por ejemplo), un capital de 237 millones y una renta de 16,6 millones de pesetas anuales.
Pero la realidad española es que comenzamos a crear un patrimonio tarde, en el entorno de los 50 años, y con una cantidad media que es de las más bajas de las consideradas por el estudio: 196 euros al mes, frente a los 246 de Portugal o los 474 de Estados Unidos.
Otro de los apartados en que España se encuentra en una posición extrema es el del conocimiento, o la ignorancia, en nuestro caso, respecto de cuáles serán nuestros ingresos cuando nos jubilemos. Sólo un 21 por ciento de los trabajadores afirma saber cuáles serán, frente a la media europea del 32 por ciento. Tenemos que irnos a Portugal o Marruecos para encontrar sociedades con un menor conocimiento de su situación económica en el retiro.