Un penalti controvertido y Lola Gallardo congelaron a las merengues (1-1). El empate en el derbi propulsa al Barcelona.
Partido grande el que se pudo ver este domingo en el estadio Alfredo di Stéfano. Se enfrentaron el Real Madrid y el Atlético femeninos en un derbi capitalino espectacular. Se medían dos de los tres líderes de la Liga F, que llegaban con pleno de triunfos y un gol encajado en las cinco jornadas disputadas. La hinchada congregada en Valdebebas esperaba un partido de altura y las jugadoras correspondieron. El empate final (1-1) repartió los puntos pero no reflejó la pasión e intensidad con las que se desarrolló el encuentro.
El equipo local saltó al verde todavía con algo de resaca del estreno en la Liga de Campeonas. El pasado martes se desfondaron y cayeron por la mínima en Londres ante el Chelsea, hecho que llevó a Alberto Toril a efectuar cuatro modificaciones en su alineación. El jueves recibirán al Celtic de Glasgow, así que descansaron de inicio piezas como Leupolz, Alba Redondo, Athenea del Castillo y María Méndez. Quiso el técnico capear el cansancio acumulado, mas las colchoneras mostraron rápido que estaban más frescas.
Salieron mejor las visitantes, con mayor energía y más metidas en dinámica. Aunque se notó que todavía están las futbolistas asimilando los conceptos del nuevo entrenador, Víctor Martín, las rojiblancas mostraron su personalidad y en el minuto cinco Sheila Guijarro emitió un centro-chut que casi hizo diana. Ambos esquemas compitieron con las líneas adelantadas y tardaron las madridistas en entrar en calor. En cambio, encontraron antes el gol que el juego: en el minuto siete Caroline Weir inauguró el marcador.
El gol enchufa al Madrid
La escocesa no tiene par en su equipo. Limpia las jugadas entre líneas con una claridad distinguida. Ella inició la contra fulgurante que, tras pasar por Linda Caicedo y por el talento combinativo de Signe Bruun, derivó en un zurdazo con su firma que batió a Lola Gallardo. El Madrid se despertó marcando y a partir de ahí se asentó para reclamar la iniciativa. Y dañó sobremanera al escuadrón rival cuando robaba y salía en transición. Ahí brilla con luz propia la regateadora colombiana. Capaz de romper con o sin espacio, le dio la noche a Ainhoa Moraza por el perfil zurdo.
Adolecieron las visitantes de falta de cohesión tras pérdida. Acumularon imprecisiones que dieron alas a las locales. Sólo las sostenían la lucidez para filtrar pases verticales de la central brasileña Lauren Leal y el aplomo en el eje de Gabi García. Interesante la batalla que mantuvo la pivote venezolana con Weir. La hiperactividad merengue y su presión a toda cancha negó comodidad a un Atlético que rebasó la media hora sin argumentos ofensivos. Angeldahl brilló como correctora y la gran estrella colchonera, Rasheedat Ajibade -cinco goles y dos asistencias- no recibía balones para desbordar.
Jugó la nigeriana en banda diestra, en pugna con Olga Carmona, y no consiguió gozar de constancia. Y en defensa no se implicaba, así que Linda Caicedo podía disfrutar encarando a su desasistida oponente. Por ahí perdía pie un sistema rojiblanco que sólo amenazó a Misa Rodríguez en el minuto 31, cuando la estrella africana se escapó y centró para que Guijarro rematase fuera. Pero no fue éste un partido de gobierno claro y el dominio alterno tomó forma antes del intermedio con un intercambio de golpes excitante.
Desgobierno vibrante
Los fuegos artificiales, de área a área, comenzaron con un robo de Angeldahl al que dio continuidad Caicedo con una diagonal y derechazo que hizo volar a Lola Gallardo -minuto 32-. De inmediato, probó desde larga distancia Gaby y Misa estrenó sus guantes, y en el 37 se despertó Gio Queiroz para ceder al chut de Guijarro que se marchó a córner. El vaivén descontrolado prosiguió hasta el camino a vestuarios, dejando un gol anulado a las visitantes -por falta a la guardameta madridista, minuto 45- y otro latigazo de Linda y paradón sublime de Lola -minuto 46-.
El Madrid demostró estar más hecho y haber elevado su competitividad presionando de manera coordinada y mordiendo tras pérdida. La inclusión de Feller como extremo diestro aportó músculo para cerrar las subidas de Andrea Medina, por lo que la táctica le salió redonda a Toril. No permitieron más que un disparo entre palos a un Atlético que llevó poco peligro en estático y padeció el vértigo merengue. Mención especial merecieron en esta fecha las zagueras locales Lakrar y Rocío (de excepcional desplazamiento en largo).
Martín había apostado por imponer un mayor control al alinear a Tatiana Pinto por delante de Gaby y de Boe Risa, pero en la reanudación ordenó asumir más riesgos. En consecuencia, abonó el terreno para que el encuentro mantuviese su tendencia explosiva. Con mucha actividad para las porteras. Eso sí, antes del minuto 60 fue el Madrid el que apretó más. En el 47 Tere lanzó a las manos de Lola; en el 48 respondió Medina con otro remate blando; en el minuto 53 Linda Caicedo dejó atrás a dos defensoras y chutó cerca de la manera; Feller cabeceó desviado un córner botado por la indispensable Abelleira en el 55; y en el minuto 56 Gallardo sacó de la escuadra un trallazo de Tere tras el pase lúcido de Weir.
El Atlético encuentra premio con polémica
Pagaron las rojiblancas su ganancia de ambición y a punto estuvieron de encajar la sentencia. Mas sobrevivieron y crecieron con el paso de los minutos. Le había faltado finura en el último pase y le vino muy bien la entrada de Fiamma y de Rosa Otermín. Compareció eléctrica esta última, dando sentido a la verticalidad en el pase que quería tomar su delegación. Se granjearon la posesión e impusieron su mejor condición física. La eliminación en la fase previa de la Champions le sentó bien en esta ocasión y tampoco le perjudicó la vuelta de Ajibade al centro del ataque.
El cambio de inercia desembocó en la maravillosa reacción de reflejos con la que Misa repelió un testarazo de Guijarro a centro de Otermín -minuto 71-. Se había desinflado Weir y lo sintió la armonía madridista, aunque el péndulo localizó a Alba Redondo rematando desviado en el 73 y a Sheila García -excepcional en el achique- chutando alto en el 74. Entonces, en plena anarquía, aconteció el punto de inflexión: la colegiada pitó penalti al entender que el sutil toque de Abelleira en la bota de Gaby era merecedor de penalización. Boe Risa engañó con clase a Misa y estableció el empate -minuto 78-.
Quedaba la recta final y la grada bullía. El cierre del encuentro recibió un baño de polémica y Toril ejecutó un triple cambio en busca del órdago final. Con los merecimientos repartidos con simetría, el toma y daca ofreció un relámpago colchonero con chut al lateral de la red de Ajibade -minuto 84- y un despeje crucial de Lakrar ante la nigeriana antes de la exhibición postrera de Gallardo. La arquera negó el 2-1 en los manos a manos que venció a Redondo -minuto 92-, Athenea -minuto 92- y a Caicedo -minuto 93-. La undécima edición del derbi madrileño concluyó con un picante reparto de puntos que no fractura ningún invicto pero propulsa al Barcelona.
Ficha técnica
1- Real Madrid femenino: Misa Rodríguez; Olga Carmona, Rocío, Lakrar, Sheila García (Moller, min. 80); Tere Abelleira, Angeldahl (Oihane, min. 80); Linda Caicedo, Weir (Leupolz, min. 80), Feller (Alba Redondo, min. 62); y Bruun (Athenea del Castillo, min. 62).
1- Atlético femenino: Lola Gallardo; Medina, Lloris, Lauren Leal, Moraza; Gaby García, Boe Risa; Tatiana Pinto (Otermín, min. 63), Gio Queiroz (Fiamma, min. 63), Ajibade; y Sheila Guijarro (Marta Cardona, min. 74).
Goles: 1-0, min. 7: Weir; 1-1, min. 78: Boe Risa (penalti).
Árbitro: Paola Cebollada López. Amonestó a Sheila García, Moraza y a Lola Gallardo.
Incidencias: partido correspondiente a la 6ª jornada de la Liga F, disputado en el estadio Alfredo di Stéfano (Madrid). Acudieron 2.673 espectadores.