El empresario comienza a tirar de la manta sobre su actividad delictiva, que salpica a Ábalos, Marlaska, Torres, Ribera y al propio presidente del Gobierno.
El empresario Víctor Aldama ha implicado al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez y a varios ministros del Gobierno en las diversas tramas con las que se le ha vinculado: el 'caso Delcy', el 'caso Koldo', el 'caso Air Europa' y el 'caso Hidrocarburos'. En una declaración ante el juez por voluntad propia ha confesado que el presidente estaba informado de la actividad de Aldama y que se la agradecía.
"Gracias por todo lo que haces, me tienen informado", le habría dicho Sánchez al empresario en un acto de partido en el que coincidieron ambos, en el Teatro de La Latina de Madrid, del que trascendió una fotografía de ambos.
El empresario, investigado como presunto comisionista en adjudicaciones públicas de contratos de mascarillas en 2020, ha declarado que pagó en efectivo miles de euros a altos cargos como el entonces ministro Ábalos o su asesor Koldo García, además de otros pagos en especie.
A Ábalos le conoció gracias a su hermano, que ejercía de escolta del exministro y, ante la necesidad del Gobierno de adquirir mascarillas, De Aldama ha relatado que ofreció al entonces titular de Transportes intermediar a favor de la empresa Soluciones de Gestión, que acabó siendo adjudicataria de contratos de 54 millones de euros.
Ha indicado que pagó en efectivo al menos 400.000 euros a José Luis Ábalos y 250.000 a Koldo García -de los cuales 250.000 y 100.000, respectivamente, serían por el negocio de las mascarillas-.
También ha dicho que hizo llegar 15.000 euros al actual secretario de Organización del PSOE, Santos Cerdán, en el marco de una licitación con una constructora. Según su versión, él presenció cómo Koldo García le entregaba el dinero en efectivo en un bar frente a la sede del partido en Ferraz.
Otro supuesto receptor de dinero fue el jefe de gabinete de la ministra María Jesús Montero, Carlos Moreno, por el aplazamiento de una deuda fiscal. El exasesor de Ábalos habría pedido tener "un detalle" con él y le abonó, a través de Koldo García, 25.000 euros en un sobre en una cafetería debajo del Ministerio.
También Koldo, según su versión, habría pedido 50.000 euros para el entonces presidente canario, Ángel Víctor Torres, pero De Aldama se negó y llegó a decir en una ocasión que no era el Banco de España.
Algunos pagos, según ha dicho, se los abonaba al hermano de Koldo García, que viajaba a la República Dominicana a recoger el dinero, aunque también ha manifestado que llevó dinero al Ministerio de Transportes.
De Aldama ha relatado que "todos" sabían que él mediaba en los contratos, pero que Ábalos, que está investigado en el Tribunal Supremo, daba las instrucciones, y le ha dibujado como una persona de confianza de Pedro Sánchez.
La visita de Delcy Rodríguez y una cena con Sánchez y ministros
Víctor de Aldama, que fue cónsul honorario de Oaxaca (México), ha relatado las gestiones con relación a un viaje oficial en febrero de 2019 de José Luis Ábalos en el que se firmó un convenio con la empresa pública Ineco, continúan las fuentes.
De acuerdo con su versión, un día antes de ese viaje, Ábalos y su exasesor le pidieron ir a un acto del PSOE porque Pedro Sánchez quería supuestamente conocerle. Ahí se hicieron una foto y el presidente le agradeció lo que estaba haciendo, según ha dicho.
De Aldama también ha mencionado gestiones en favor de España con el Gobierno de Venezuela, con el que tenía contacto, porque, según le dijeron, la ministra Arancha González Laya "no sabía dónde tenía la mano derecha o izquierda".
Sobre el viaje de la vicepresidenta venezolana, Delcy Rodríguez, el 20 de enero de 2020, De Aldama ha dicho que estaba enterado todo el Gobierno, incluido Pedro Sánchez y el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, pese a que tenía prohibido entrar en la Unión Europea.
La vicepresidenta venezolana, quien ha dicho que hablaba con Sánchez desde el teléfono de Ábalos, aterrizó en la terminal ejecutiva del aeropuerto madrileño, adonde el presidente pidió al ministro que se dirigiese, quien incluso acabó subiendo al avión con De Aldama.
Según el empresario, que ha negado que Rodríguez llevase maletas con oro, Marlaska encargó crear una zona de seguridad para que pudiese bajar del avión e ir a la citada terminal hasta que se programase otro vuelo.
Ha explicado también que él gestionó el alquiler de un chalet en el lujoso barrio madrileño de El Viso, que Marlaska pidió al CNI revisar, según las fuentes.
Allí, según ha contado, estaba previsto que se celebrara una cena con Delcy Rodríguez a la que iban a acudir Sánchez y los ministros Ábalos, Marlaska, Teresa Ribera, María Jesús Montero y Salvador Illa.
Con otro de los cargos con los que estaba previsto que se reuniera era la fiscal general del Estado, ha dicho.
Un proyecto para la España vaciada y más gestiones
De Aldama ha hablado de un supuesto proyecto para la España vaciada que se trató en alguna reunión a la que asistió la ministra Teresa Ribera con la empresa Wakalua, en la que también ha ubicado a la mujer del presidente del Gobierno, Begoña Gómez, y al directivo de Air Europa, Javier Hidalgo.
Sobre esta última empresa, De Aldama ha reconocido que intervino activamente en su rescate en momentos de mucha tensión y de "conversaciones tensas" con las ministras Nadia Calviño (Economía) y María Jesús Montero (Hacienda).
El juez instructor Santiago Pedraz acordó su ingreso en prisión sin fianza el mes pasado por delitos de pertenencia a organización criminal, blanqueo de capitales y contra la Hacienda pública en el marco del llamado caso hidrocarburos. Sin embargo, esta noche, a petición de la Fiscalía Anticorrupción, Pedraz ha acordado su puesta en libertad libertad tras la promesa de Aldama de colaborar también en su causa.