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EL CÉSAR SOCIALISTA PURGA A LOBATO

jueves 28 de noviembre de 2024, 12:54h
Desde sus 202 escaños, el PSOE de Felipe González eliminaba de la foto a los disidentes...

Desde sus 202 escaños, el PSOE de Felipe González eliminaba de la foto a los disidentes internos que podían comprometer la unidad del partido. El César socialista, Pedro Sánchez, con la mitad de los escaños, ha demostrado habilidad y firmeza para purgar a aquellos que en el PSOE abominan de sus alianzas con comunistas, bilduetarras y separatistas. Lo que acaba de ocurrir con Juan Lobato es una demostración de la soberbia con que Pedro Sánchez gobierna el centenario partido. Ni siquiera ha permitido al exsecretario general del PSOE de Madrid expresarse en el Congreso sevillano de este fin de semana. La política real así es de dura. Se cercena cualquier disidencia y ni siquiera se paga la lealtad. Sólo la lealtad incondicional.

Juan Lobato se dio cuenta a tiempo de que Moncloa pretendía endosarle un delito si se descubría el entramado de la filtración de los datos fiscales de la pareja de Isabel Díaz Ayuso, filtración impulsada, al parecer, por el fiscal general, aunque eso deberá decidirlo el juez. El exsecretario general del PSOE madrileño se tomó sus cautelas y se fue al notario para dejar constancia de la realidad. No quiso tragar y, en consecuencia, Pedro Sánchez, a pesar de la extrema debilidad con que se mueve, decidió purgarle. Y lo ha hecho de forma implacable, demostrando una vez más que es mucho más hábil de lo que creen Alberto Núñez Feijóo y otros rivales.

El César socialista acudirá al Congreso de Sevilla sin oposición interna aparente, aunque se escuchen los rugidos de los viejos leones del PSOE, Felipe González, Alfonso Guerra, José Luis Corcuera, Joaquín Leguina, Joaquín Almunia… Pedro Sánchez necesita el respaldo incondicional de su partido para aguantar la dana judicial que está descargando sobre él. Juega sus cartas sobre la cuerda floja de la inestabilidad parlamentaria. Habrá que reconocer que, once meses después de formar Gobierno, el César de alpargatas continúa su exhibición circense. La purga de Juan Lobato ha sido la última demostración de su poder. Lo que ocurre es que si el exsecretario general madrileño no tiene secretos inconfesables en sus cajones, como se trata de un hombre joven y lúcido, podrá comprometer en el futuro a Pedro Sánchez. Es verdad que no hay enemigo pequeño.