Sería injusto no reconocer el progreso de Alberto Núñez Feijóo al frente del Partido...
Sería injusto no reconocer el progreso de Alberto Núñez Feijóo al frente del Partido Popular. Se ha convertido en un excelente presidente nacional y ha demostrado notable capacidad dialéctica en el Congreso de los Diputados. Es cierto que de cada diez cuestiones de relieve que se plantean en ocho se le adelanta Pedro Sánchez. Feijóo se bate a la defensiva cuando debería liderar los ataques.
En un excelente trabajo periodístico, publicado en el diario El Mundo, Juanma Lamet se hace eco preciso de la actitud de destacados barones del PP que exigen un revulsivo. El Partido Popular no puede andar a la zaga del PSOE sanchista. En la dana, los socialistas han impuesto los errores del PP, cuando la realidad es que Pedro Sánchez no proclamó el estado de emergencia, que es lo que procedía. En el asunto del decreto, tras afirmar el señor Sánchez que era inamovible, se tragó nada menos que sesenta puntos, tal y como exigía el prófugo golpista Carlos Puigdemont. Pero Sánchez ha conseguido imponer, sin embargo, en un ancho sector de la opinión pública que ha sido Alberto Núñez Feijóo quien ha rectificado.
Juanma Lamet se hace eco de las lamentaciones de ciertos dirigentes populares que exigen modificar la habitual posición de Feijóo a la defensiva y tomar la iniciativa para que el sanchismo no imponga su relato. Son muchos los que piensan que el PP debería haber negociado una moción de censura, única vía para desmontar a Sánchez antes del 2027. La incontinencia del líder popular de ser el candidato a presidente en esa moción ha desbaratado en más de una ocasión llevar adelante la operación.
Según me informan gentes de relieve en Génova, Alberto Núñez Feijóo ha aceptado ya no ser él el candidato a presidir la moción de censura, sino negociar admitiendo a un juez independiente o a un sindicalista prestigioso. Lo que ocurre es que tal vez se haya pasado el arroz. Pedro Sánchez con la sinuosa habilidad que le caracteriza compra voluntades a diestro y a siniestro y tal vez ni el PNV ni Junts están ya por la labor de apoyar una moción de censura para que se convocaran inmediatamente elecciones generales. Y que el pueblo decida.