DESDE ULTRAMAR
¿Conjurada la guerra comercial en América del Norte?
jueves 06 de febrero de 2025, 18:44h
Circula un meme donde en una playera se inscribe la frase: "Yo sobreviví a la guerra comercial del 3 de febrero de 2025 al 3 de febrero de 2025". El suspiro de alivio no debiera serlo ni en realidad mover las entrañas como lo hace y se lo expresaba a usted hace 15 días: los aranceles yanquis son proteccionismo puro y duro. No se venga a cacarear que son como represalia contra el incontrolado fentalino y los migrantes ilegales. Ambos temas no son el meollo del asunto.
Una excelente prueba de que obedecen a causas económicas, de que EE.UU. quiere todo el pastel de manera abusiva –aunque a sus admiradores esto les fastidie que se diga– se constata al recriminar a sus “socios” que sacan raja de EE.UU. –la desfachatez de decirlo no tiene límite– cuando que se suponía que el TLCAN, primero, y el T-Mec, después, eran riqueza compartida. El gimoteo de Trump revela que no se concibieron así. El reclamo a Canadá, luego de una primera llamada con Trudeau después de anunciar los mentados ilegales aranceles al 25 %, gimoteando Trump que no permite bancos yanquis operando en su territorio es por demás revelador. ¿Qué tiene que ver los bancos yanquis con migrantes ilegales? lo que EE.UU. quiere es imponer más ventajas comerciales unilaterales y forzar negociaciones que dinamiten lo poco que aún pueden defender sus “socios”. Es blindarse en Norteamérica en su decadencia perdiendo competitividad y mercados, mientras se acorrala a EE.UU. en diversas latitudes. Así de sencillo y el acicate de migrantes ilegales y drogas les viene estupendo como tenaza desfachatada y encubridora.
China, la otra afectada por las medidas proteccionistas e intempestivas de EE.UU., demandará en la OMC y aplicará aranceles del 17 % como respuesta al 10 % impuesto. Y la guerra comercial ya está servida. Es dudoso que un mes de aplazamiento con Canadá y México mejore todo. Es muy probable que veamos una negociación comercial extraordinaria y abusiva a cambio de olvidarse del 25 % o en 4 semanas estemos nuevamente hablando del tema.
Estados Unidos necesita, se calcula, unas 12 millones de plazas para sostener la fuerza laboral. No efectúa una reforma migratoria que legalice el acceso a tales plazas. No firma tratados de migración ordenada. Es un nudo gordiano. Sume que el ingreso de migrantes y el consumo de fentanilo han disminuido. Sume que entre quienes migran e intentan cruzar la frontera, los menos son los mexicanos. Hace rato que ese índice disminuyó. Hoy requieren esa mano de obra si Trump persiste en forzar el traslado de empresas a su país. No hay gente para tales y no hay ánimo de regularizarla. ¿Entonces? Claro, mejor ilegales, que pagar menos da plusvalías que no se cuantifican, pero cuentan y suman, faltaba más. Dirán que no les gustan ilegales, mas los explotan sin poca ni más vergüenza. Y son botín político, que ha resultado ser un gran botín político como que Trump gobierna.
Son plusvalías como las que obtienen sus empresas en México escamoteando derechos, con prácticas monopólicas o contaminantes que desmienten la afirmación de que EE.UU. subsidia a México. No, su primer mercado internacional lo es por ser buena clientela y por las ganancias obtenidas. Las medibles y las que no. Una parte de ellas ilegales, que suman tanto que no es creíble afirmar que está subsidiando. Está obteniendo ingentes beneficios de su relación comercial.
El zafarrancho comercial en América del Norte es eso: comercial. El año siguiente hay que renegociar ya el T-mec y Trump quiere llegar con la espada de Damocles sobre los “socios”. Por el momento, todos cedieron en algo: México seguirá como tapón de migrantes –lo cual nos recuerda que otros países deben de hacer su parte para frenar su paso a México– y Canadá militarizará su frontera, hasta ahora percibida como un libre cruce de ardillas de un pino a otro. En los compromisos verbales del 3 de febrero Trump no pudo aplicar sus aranceles –dicen que oyendo voces internas que lo desaconsejaban– pero no asume su responsabilidad. Ni una palabra de combatir a sus cárteles que diseminan la droga en su territorio o a frenar la irresponsable venta de armas que terminan en manos de los cárteles mexicanos que dice aborrecer. Esa carencia de compromisos torna todo el tema nuevamente en un diálogo de sordos y en prepotencia unilateral trumpista. De su nueva fiscal general, Bondi, dice que sacara la droga delas calles. Iluso. ¿Cómo va a terminar con el negocio y en una sociedad con problemas estructurales?
En medio, hay algo importante. Trump no ha ganado del todo, como algunos despistados sostienen. Ni materializó la locura de reventar al bloque comercial de América del Norte y sí está deportando migrantes a sus países. Recuérdese que se limitaba a enviarlos a México, país que advirtió varias veces que no recibiría extranjeros. Y es correcto. Sea a Colombia, a Honduras, a Guantánamo, lo que es una vergüenza, no necesariamente van a México de no ser mexicanos. Aun así se calcula en 30 mil los varados en México. Si otros países como El Salvador se prestan a recibir, allá ellos; y el impresentable Marco Rubio se vio muy orate diciendo que Cuba, Nicaragua y Venezuela tienen en jaque a la región en el tema migratorio. Falso. Pasan por Panamá, presionado ya a ser tapón. Y no son de esos 3 países los que más circulan. Olvida a Haití. El sujeto solo destiló el odio de sus traumas personales. Tipo acomplejado. Muy patético. Llamó al trío como enemigos de la Humanidad. ¿Quién lo dice? ¿El país amigo de ella? Amigo proponiendo lo de Gaza o Guantánamo. La verdad es que muchos de esos países hoy receptores de deportados se han negado a venir a México por su gente. Ufanos, arguyen que México se los envíe porque ellos carecen de recursos para retornarlos. Irresponsables. No es de recibo. Guste o no, el yanqui cogió el toro por los cuernos y se los está devolviendo.
Y sí, en aranceles que la UE se preparé, porque puede ser la siguiente. No se nos escapa que en la reunión de Bruselas del 3 de febrero pasado andaba hasta el premier británico que ya no es parte. Claro, es que cuando la perra es brava, hasta a los de casa muerde y los Estados Unidos no tienen amigos, tienen intereses.
Caben dos apuntes más: a) México y Canadá de últimas acordaron estar en comunicación y han negocado por separado. Esta vez, México ha hecho bien en no fiarse y dejó solo a Canadá. En ocasiones anteriores, fue al revés. Trudeau lleva 3 meses deshojando la margarita sin definir una política bien trazada hacia Trump. Un día es una cosa, otro día es otra. No es aliado de México. Canadá no es de fiar. Ojalá que algún día en Ottawa entiendan que es necesario un frente común. Ser vecinos del vecino ya es bastante como para no ir unidos.
B) Algunos en México han llamado a boicot como reacción a los ilegales aranceles. Tampoco se trata de eso. Es lidiar contra aranceles ilegales. Cuando sepamos que se boicotea lo mexicano allá, procedería boicotear lo yanqui, aquí. Antes, sale sobrando.