El presidente Trump parece decidido a resolver la guerra de Ucrania otorgando un margen...
El presidente Trump parece decidido a resolver la guerra de Ucrania otorgando un margen de beneficio a Putin y haciéndole una zasca a Zelenski, y como consecuencia a la OTAN y a la Unión Europea. La agria política presidencial estadounidense se centra en apagar el incendio de la guerra a costa de los intereses de sus aliados europeos y de la dirección política ucraniana.
Difícil enjuiciar si existen otras vías para conseguir la paz porque ambos contendientes, Rusia y Ucrania, mienten descaradamente sobre la situación de la guerra y Estados Unidos ha llegado a la conclusión de que la contienda se está convirtiendo en un pésimo negocio, una vez que los europeos han comprendido que no pueden postergar el gas y el petróleo norteamericano en favor del ruso. Trump conserva todavía, aunque debilitado, el bastón del imperio y piensa en imponer a todos sus decisiones.
Rusia conservará la parte sustancial de los territorios ocupados, recuperará la pequeña incisión en los suyos y además Ucrania no ingresará en la OTAN. A cambio Zelenski se asegura de que no se producirán nuevas agresiones. No serán fáciles las negociaciones de paz sobre estas premisas, pero Trump cree que las sacará adelante y marginando a los demás protagonistas parece que ha acordado un encuentro en la cumbre con el líder ruso Putin a celebrar en Arabia Saudí.
Carezco de información contundente para pronunciarme sobre la solución de la guerra ucraniana, mantenida con heroísmo admirable por los soldados de una pequeña nación acosada por la gran potencia nuclear que es Rusia.