El equipo malagueño elimina al bloque tinerfeño y luchará por la tercera Copa de su historia. Gran Canaria Arena.
En torneos tan cortos como la Copa del Rey, la pizarra adquiere un valor fundamental. La de Ibon Navarro, experto en leer los partidos, fue determinante para que el Unicaja vuelva a una final copera dos años después.
El campeón de la Copa de 2023, comandado por un Sima estelar -21 puntos-, evitó una hipotética final canaria desactivando el juego interior del Tenerife y se enfrentará este domingo al ganador del duelo entre el Real Madrid y el Gran Canaria en su quinta final copera.
Máxima igualdad en uno de los clásicos de la ACB
Unicaja y Tenerife, finalistas de la Copa del Rey de 2023, se volvían a enfrentar por tercera copa consecutiva. En Badalona, el bloque de Navarro ganó su segunda Copa ACB y el año pasado, el cuadro aurinegro se tomó la revancha en cuartos de final.
El poste bajo del elenco malagueño destacó en el comienzo de la semifinal. Sima anotó los siete primeros puntos ante un rival que replicó desde el perímetro con dos triples seguidos en un tramo inicial táctico.
La escuadra canaria tenía un agujero en su pintura. No lograba cerrar el rebote frente a un Sima imperial que fue el nombre propio del primer cuarto (anotó nueve de los primeros 11 puntos). Su dificultad para frenar el juego interior del primer cabeza de serie la compensó con su alta efectividad por fuera -encestó tres triples de siete intentos-.
El equipo cajista fue superior en la recta final del primer tiempo. Volvió a hacer daño por medio de su juego interior firmando un 6-0 de parcial pese a presentar un sonrojante bajo rendimiento desde la línea exterior (ningún triple de siete intentos).
Shermadini aportó puntos imponiendo su superioridad en la pintura del Unicaja. El pívot georgiano logró contener a Sima y protagonizó el 0-10 de parcial en el inicio del segundo cuarto porque anotó los diez puntos (21-25 a falta de 6:57).
El tiempo muerto solicitado por Navarro fue positivo: el Unicaja reaccionó por medio de una mejor defensa y una mayor velocidad de circulación en su juego interior. Gracias a ambas correcciones tácticas consiguió igualar el partido, reñido en este tramo.
Los últimos minutos del primer tiempo, con varios ataques posicionales, alargaron la igualdad entre dos conjuntos fijos de las últimas Copas. Perry puso fin a la sequía exterior del Unicaja en su décimo conato y la formación tinerfeña recuperó su poderío interior gracias a Fran Guerra, clave en sendas zonas.
Unicaja acelera en el tercer cuarto
Marcelinho, MVP ante el Barça en cuartos, fue hallado con más asiduidad en el inicio de la segunda mitad. El base brasileño comandaba al Tenerife junto a Shermadini, cuya influencia interior seguía haciendo daño a un Unicaja que replicaba sin sentirse cómodo.
La mejoría perimetral del equipo malagueño fue providencial para responder al intercambio de golpes. Con solo triples anotados en 11 intentos en el primer tiempo, había registrado la misma cantidad en los cuatro primeros minutos del segundo periodo.
La defensa y el perímetro, con Alberto Díaz acertado -anotó tres triples-, fueron las herramientas del bloque de Navarro para sr superior. Los de Vidorreta se atascaron en ataque y perdieron solidez en defensa (60-56 a falta de 2:46).
El conjunto insular tuvo dificultades para sumar puntos. Su rival, muy concentrado sin la pelota, se mostró firme en defensa y en ataque sumaba en la mayoría de sus acercamientos pudiendo salir en transición en más de una ocasión.
El Tenerife, que perdió en su envite liguero disputado en el Carpena, estaba obligado a remontar 12 puntos en el último cuarto si quería volver a una final copera.
El elenco de Vidorreta apretó desde el inicio. Consiguió reducir cuatro puntos de desventaja en poco más de dos minutos. Su efectividad exterior fue crucial para meterles de lleno en la semifinal que se había complicado en los primeros segundos de este cuarto cuando estaban a 15 puntos de la igualada.
Unicaja cortó la reacción de su oponente. Su variada defensa y su fortaleza interior desarbolaron a un Tenerife con menos margen al situarse a 14 puntos en el ecuador del cuarto tiempo.
El bloque cajista gestionó su renta manteniendo la intensidad en una batalla física ante un conjunto insular que no se dio por vencido, ya que se puso a cinco puntos del empate a menos de dos minutos para la conclusión (85-80 a falta de 1:54). En los minutos finales, el cuadro andaluz supo sufrir y se tomó la revancha respecto a 'su' Copa.
Ficha técnica
90. Unicaja Málaga (21+17+34+18): Osetkowski (7), Kalinoski (3), Barreiro (5), Perry (3) y Sima (21) -quinteto titular-; Pérez (5), Taylor (12), Díaz (13), Carter (5), Djedovic (3), Tillie (-) y Kravish (13).
83. La Laguna Tenerife (15+24+21+23): Kramer (10), Huertas (18), Scrubb (6), Guerra (16) y Doornekamp (6) -quinteto titular-; Costa (-), Fernández (3), Shermadini (13), Fitipaldo (5), Sastre (3) y Abromaitis (3).
Árbitros: Juan Carlos García González, Rafael Serrano y Alfonso Olivares. Eliminaron por personales al jugador lagunero Aaron Doornekamp.
Incidencias: Encuentro correspondiente a la primera semifinal de la Copa del Rey de baloncesto, disputada en el Gran Canaria Arena ante 9.245 espectadores.