"La presunción de inocencia no puede ser incompatible con la credibilidad y con la fiabilidad del testimonio de las víctimas".
La vicepresidenta primera del Gobierno y ministra de Hacienda, María Jesús Montero, ha amagado con pedir disculpas este martes por su invectiva contra la sentencia absolutoria del futbolista Dani Alves. Sin embargo, no ha tardado en calificar de "retroceso" la decisión del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña.
Montero calificó el pasado sábado de "vergüenza" la sentencia absolutoria tras la condena al futbolista por la presunta violación de una joven y criticó "que todavía se cuestione el testimonio de una víctima y se diga que la presunción de inocencia está por delante del testimonio de mujeres jóvenes, valientes, que deciden denunciar a los poderosos, a los grandes, a los famosos".
A su llegada a la inauguración del VI Foro Mundial de Desarrollo Económico Local en Sevilla, Montero ha recordado que el día anterior, al expresar esta opinión, ya había dicho que "siempre se acatan las sentencias y se respetan, pero eso no quita que uno tenga su propia valoración sobre su contenido".
"Si de la literalidad de la expresión que utilicé se puede concluir que yo he puesto en cuestión ni más ni menos que la presunción de inocencia, que es un pilar de nuestro Estado de derecho, la retiro y pido disculpas por esa expresión", ha dicho Montero, al tiempo que ha vuelto a abogar, por ir "al fondo de la cuestión".
La también responsable de los socialistas andaluces ha afirmado que "la presunción de inocencia no puede ser incompatible con la credibilidad y con la fiabilidad del testimonio de las víctimas", algo que considera importante porque las agresiones sexuales "habitualmente ocurren en lugares donde hay intimidad y por lo tanto no suele haber testigos".
Evitando referirse a que la denunciante cambió cinco veces su versión, Montero ha defendido que cada una de las víctimas "tiene su manera de reaccionar" ante una situación así, y ha subrayado la importancia de este debate puesto que "la justicia en este país había dado un paso decisivo en defensa de las mujeres y esta sentencia es un retroceso respecto a esos avances".
"Hay que generar el debate social que permita ver cómo somos capaces de no revictimizar a las víctimas cuando hacen su declaración en los juzgados para no provocarle un doble sufrimiento", ha argumentado la número dos del Gobierno, que cree que "este es el meollo de lo que hay que discutir".
Ha añadido que la jurisprudencia del Tribunal Supremo también abunda en la dirección de incorporar la perspectiva de género en relación con la sentencia, especialmente en los casos de violencia sexual, y ha insistido en que, no solo las mujeres, sino también muchos hombres, están "cansados de esto".
Montero ha animado a las mujeres a denunciar y les ha pedido que "confíen en las instituciones, porque el conjunto de la sociedad las va a ayudar y las va a apoyar".
Este mismo martes el CGPJ, además de todas las asociaciones judiciales y fiscales, han mostrado su rechazo a las palabras de Montero. “La protección y apoyo a las víctimas, en especial de delitos contra la libertad sexual, no implica renunciar a la presunción de inocencia, que es un derecho fundamental”, ha afirmado el Alto Tribunal: “Es responsabilidad de los representantes políticos, cuando discrepan de una resolución judicial, compatibilizar su legítimo derecho a la crítica con la preservación de la confianza de la ciudadanía en las instituciones”.
"Es esencial que las instituciones y representantes públicos respeten y respalden la labor de los jueces y magistrados, evitando comentarios que puedan socavar la confianza en nuestro sistema judicial", han señalado por su parte jueces y fiscales, que subrayan que las resoluciones judiciales se adoptan tras un análisis exhaustivo de las pruebas presentadas y conforme a la legislación vigente.