El español remontó el set inicial con un ejercicio serio de tenis (3-6, 6-1 y 6-0). Musetti se vino abajo por una dolencia. Primer título del murciano en Mónaco.
Carlos Alcaraz ha vuelto a ganar un Masters 1.000. Hacía más de un año que no lograba alzar un trofeo de esa categoría, por eso este entorchado en el Masters de Montecarlo posee un significado importante para el mejor tenista español actual. Este domingo se impuso en la final al batallador Lorenzo Musetti, que consiguió adelantarse en el marcador (3-6, 6-1 y 6-0). Sin embargo, la reacción colosal del jugador murciano y la dolencia que persiguió al italiano desembocaron en un desenlace calmado hacia el festejo del nacido en El Palmar. Tiene motivos para celebrar su regreso a la senda ganadora en la tierra batida. No en vano, ha vuelto a confesar que en este último mes ha padecido dudas severas en torno a su tenis y a la gestión de la presión de partir siempre como favorito.
Preguntado al término del encuentro por sus sensaciones, explicó lo siguiente: "Se me pasa por la cabeza la familia, mi gente. Ha sido un mes bastante complicado para mi. Después de Miami fue un mes difícil. Tenía que centrarme después de una semana de entrenamiento. Estoy muy contento de cómo me han ido las cosas (...) Tengo que estar centrado en lo que tengo que estar, en el juego", explicó sin querer compartir más detalles sobre su mal momento, si bien sí recordó cómo le afectó la presión tras caer en la primera ronda del torneo de Florida. Con todo, no hay que olvidar que sólo tiene 21 años y que en su palmarés brilla una cosecha impropia de esa edad. En 2024, pese a los problemas, se alzó con Roland Garros y con su segundo Wimbledon. Y con el triunfo de esta tarde suma seis Masters 1.000 y llega a los 18 trofeos ATP.
Alcaraz remonta a Musetti y gana en Montecarlo
En esta semana de tenis en Mónaco ha ido poco a poco recuperando sensaciones. A pesar de haber padecido apagones de concentración que le han obligado a remontar en tres encuentros diferentes, Alcaraz se ha rehecho siempre con solvencia y jerarquía. En la pelea por la copa de esta fecha no sería diferente, pues Musetti, que estaba disputando la primera final de un Masters 1.000 de su carrera (tiene 23 años), se plantó en el fondo de la pista devolviendo todo. El jugador español comenzó algo precipitado y fallón, y lo pagó caro. Ganó el juego inicial pero después bajó su precisión, cedió su saque y encajó cuatro juegos seguidos (1-4). Sin calma, los nervios le llevaron hacia 14 errores no forzados. El talentoso de Carrara aprovechó los regalos y con una estrategia defensiva, de resistencia, se adelantó en el marcador.
De nuevo 'Carlitos' se abocaba a darle la vuelta al electrónico, como le ocurrió en el debut ante Francisco Cerúndolo y en cuartos contra Athur Fils. Se remangó y con una mejor concentración y enfoque, cambió de dirección al viento. Recobró la seguridad en el golpeo, la frescura de piernas y la claridad en las lecturas. El fruto del renacer repentino se sintió a toda velocidad, pues rompió el saque ajeno dos veces y salvó cuatro bolas de break. Además, pasó de un 66% de primeros servicios conectados a un 78%. Como la noche y el día. Una vez más. La creatividad y la pegada del murciano se impusieron con contundencia para empatar el enfrentamiento (6-1).
Para entonces ya se había percibido cierto bajón físico de Musetti. El transalpino estaba pisando una altura no conocida y llegaba después de tener que remontar cuatro partidos en siete días, en su debut ante Bu Yunchaokete y después contra Jiri Lehecka, Stefanos Tsitsipas y, sobre todo, en la semifinal frente a Alex De Miñaur. En el tú a tú contra el austaliano se desfondó física y mentalmente. Las pocas horas para reposar, el cansancio y exigencia acumulados, y la excesiva tensión (desconocida para un jugador que sólo había ganado en Nápoles y Hamburgo, en 2022), le pasaron factura. De hecho, esta semana estuvo en pista casi cuatro horas más que Alcaraz. En el tercer set de esta final no podía prácticamente moverse y el favorito cerró su victoria con un 6-0. En un esfuerzo que se estiró hasta la hora y 46 minutos.
Alcaraz vuelve al número dos del mundo
Así las cosas, con el príncipe Alberto II de Mónaco en el palco, 'Carlitos' saboreó al fin la gloria en 2025, un año en el que sólo había levantado el trofeo de Róterdam, en febrero. Asimismo, la eliminación precoz de Alexander Zverev ante Matteo Berrettini le proporcionan la vuelta al número dos del ránking de la ATP. Poco a poco va recuperando la sonrisa la estrella española, que en semis había dejado en la estacada a su compatriota Alejandro Davidovich. Hacía 13 meses que no jugaba una final de un Masters 1.000, de modo que esta cita era muy importante para su recorrido en la temporada. Y este entorchado le coloca ya en el 10º lugar de la tabla histórica de campeones en los Masters 1.000, empatado con Daniil Medvedev.
"Estoy muy feliz por haber ganado aquí por primera vez. Ha sido una semana difícil, con situaciones difíciles pero estoy orgulloso por la forma en la que lo he gestionado. Ha sido un mes difícil para mí, dentro y fuera de la pista", insistió en la entrevista previa a la ceremonia del podio. "Venir aquí y ver que todo el trabajo vale la pena me hace muy feliz. No quiero decirlo en público, pero me ha costado pisar la pista y encontrar una buena forma de jugar los partidos y de jugar al tenis (...) Ha sido difícil encontrar la forma de no pensar en todo y de centrarme en las cosas importantes para seguir el camino correcto de nuevo", ha subrayado un tenista que, sin embargo, ha celebrado que "he disfrutado esta semana como hacía tiempo que quizás no había disfrutado. Estoy muy contento y con ganas de seguir".