Cumple con una sentencia del TSJC tras el recurso de Impulso Ciudadano.
La bandera de España vuelve a ondear en el mástil de la fachada de la Casa de los Canónigos, residencia oficial de los presidentes de la Generalidad y ahora, por tanto, de Salvador Illa.
Illa obedece así a los tribunales, que exigían la colocación de la bandera española junto a la catalana en el edificio, después de la presión ejercicida por la plataforma Impulso Ciudadano, que promueve el restablecimiento de símbolos en instituciones oficiales.
Impulso Ciudadano explica en sus redes sociales que solicitó a Jaume Duch, consejero de Unión Europeo y Acción Exterior, que las banderas de España y Cataluña ondearan en la Casa de los Canónigos, pero se hizo el "remolón" y acudieron entonces al TSJC.
Ha sido finalmente el TSJC el que ha ordenado que la bandera fuera colocada en la fachada. Solo un día después de denunciar en X que la Generalidad debía cumplir la resolución, la entidad Impulso Ciudadano ha logrado así que Illa haya accedido a colocarla.
Malestar entre los independentistas
La colocación de la bandera de España ha levantado ampollas entre los independentistas.
Así lo ha hecho saber el expresidente Carles Puigdemont: "El PSC tiene una agenda desnacionalizadora galopante, de la mano de sus socios de investidura".
Según el prófugo, "el PSOE tiene un problema: no se puede predicar el 'reconocimiento nacional de Catalunya' en las páginas de La Vanguardia y al mismo tiempo fomentar la identidad nacional española en Catalunya en el Palau de la Generalitat. O una cosa u otra, pero ambas al mismo tiempo no pueden ser".
Otro miembro de Junts, Aleix Sarri ha criticado amargamente la decisión de Illa. "Imponen una bandera española sobre un edificio gótico catalán. Incluso este gobierno de botiflers sabe que esto es una ofensa y un símbolo de la ocupación del país".
"Los mismos que nos retiran las esteladas de los campos de fútbol nos ponen a las españolas en casa…", ha escrito Pilar Calvo, del grupo parlamentario Junts en el Congreso.