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Novela

Robert Walser: El ayudante

domingo 20 de abril de 2025, 19:10h
Robert Walser: El ayudante

Traducción de Juan José del Solar. Siruela. Madrid, 2024. 272 páginas. 21,95 €. Libro electrónico: 10,99

Por David Lorenzo Cardiel

¿Dónde se sitúa la frontera entre la humanidad y la asepsia del deber? Cada uno de nosotros proyectamos una imagen de nosotros mismos distorsionada de nuestra realidad interior. En los casos en los que prevalece la salud mental, esta falsa imagen de nosotros mismos es accidental: se limita a un reduccionismo o contención de nuestras opiniones, impresiones, gestos y expresiones para adecuarlos a los límites de la profesionalidad que se nos supone en cada uno de nuestros trabajos. Para casos enfermizos, la imagen genera un peligroso álter ego diseñado meticulosamente para engañar al prójimo. Sin embargo, en cualquiera de las situaciones, nuestra humanidad prevalece y termina por romper los roles sociales.

Con El ayudante, el escritor suizo Robert Walser abarcó con inteligencia las vicisitudes de una generación de jóvenes que a principios del siglo XX pretendía, desde un mejorado acceso a los estudios, dejar atrás el destino, casi siempre miserable, en el seno de sus familias. Walser escribió esta novela, una de sus obras más destacadas de su producción, en 1908, durante su periodo berlinés. Aquella fue una época dulce para el autor: su vida en la capital alemana le granjeó numerosos parabienes, desde poder dedicarse a la escritura de sus nuevos libros hasta mantener un sereno equilibrio entre el beneplácito de la prensa, donde publicaba asiduamente textos y columnas, los lectores y sus compañeros de oficio.

En este mestizaje de influencias, El ayudante emparenta tan notablemente con la mirada de otros coetáneos de Walser, como fueron Brod y Kafka, entre otros. También, la pertenencia consciente a un tiempo de aperturismo, la promesa de una prosperidad tensionada por la amenaza del belicoso fin de la época colonialista europea y la intuición de que aquella situación de apacible progreso social tenía que fracturarse agónicamente, como así fue cuando estalló la Gran Guerra en 1914.

Joseph es el protagonista ineludible de El ayudante. En busca de un buen trabajo queda al servicio de Tobler, un inventor que reside en Zúrich. El gran acierto del autor en esta novela consistió en permitir que creciese el tono que caracterizaría el resto de su obra. Walser mantiene un tono directo, sin estridencias narrativas, fijándose mucho en la dinámica de las acciones de los personajes y, sobre todo, en las consecuencias sociales. Pienso que acierto al destacar los ricos y variados diálogos que nutren esta novela. No hay simplezas ni tampoco preocupaciones existenciales más allá de la tensión entre deber y humanidad que soportan los personajes. El resultado es una dulce descripción de una situación que suena, por franca, realista: el trabajador que, como cualquier ser humano, con sus rincones psicológicos luminosos y sombríos, debe enfrentarse al zeitgeist de su época, al deber, al cumplimiento de su propia ambición y a buscar la felicidad.

Y más allá del interés que despierta este relato atemporal, que salvando ciertas diferencias contextuales bien podría enmarcarse en los sueños, aspiraciones y desafíos de nuestros jóvenes, El ayudante ofrece un enriquecedor esbozo de la Centroeuropa de principios del siglo pasado, con sus desigualdades sociales crónicas, las pasiones personales y las aspiraciones profesionales, cuando no egoístas.

Siruela acaba de publicar esta renovada edición de este clásico de la literatura universal dentro de la colección destinada al autor suizo. Cuenta con la traducción de Juan José del Solar –fresca, dinámica, gratamente acompasada al estilo origina de Robert Walser– y el diseño gráfico de Gloria Gauger. Un aspecto que me encanta incluir en reseñas son las ventajas o inconveniencias del formato físico en el que se ha impreso el libro. En este caso, considero un acierto el pequeño aumento en la inversión de dotar de tapa dura y de un tamaño manejable, que se hace consistente en las manos. Les invito a leer esta versión de El ayudante. Robert Walser. Encandila con su sola presencia.

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