La plaza Roja de Moscú acogió este viernes la parada militar por el
80º aniversario de la Victoria del Ejército Rojo sobre la Alemania nazi en la
Segunda Guerra Mundial.
Durante el desfile, Vladímir Putin aseguró que todo el pueblo apoya a los soldados rusos que participan en la invasión de Ucrania. "Todo el país, la sociedad, el pueblo apoya a los participantes en la operación militar especial. Nos sentimos orgullosos de su valentía y tesón, esa fuerza de espíritu que nos ha otorgado siempre y únicamente la victoria", dijo durante su intervención.
El presidente ruso reconoció el papel de los países aliados de la Unión Soviética que contribuyeron a derrotar a la Alemania nazi. "Siempre recordaremos que la apertura de un segundo frente en Europa después de las decisivas batallas en territorio de la Unión Soviética acercó la victoria. Valoramos altamente la contribución a nuestra victoria común de los soldados de los ejército aliados", dijo Putin.
En la tribuna estuvieron presentes líderes de una treintena de países, incluido China, Brasil, Egipto, Eslovaquia, Venezuela y Vietnam, entre otros, además de veteranos de guerra rusos y también estadounidenses e israelíes. En total, han desfilado más de 10.000 soldados rusos, a los que se se han unido militares de trece países, incluido una guardia de honor china.
Por el empedrado de la histórica plaza han marchado durante la próxima hora unas 130 máquinas de guerra, entre ellas los legendarios tanques soviéticos T-34 y las piezas de artillería autopropulsada SU-100, utilizados durante la Segunda Guerra Mundial.
Protagonistas de la parada han sido los misiles balísticos intercontinentales Yars, que tienen un alcance de hasta 12.000 kilómetros. Además, participarán los misiles balísticos Iskander, capaces de portar ojivas nucleares, y frecuentemente utilizados en la actual guerra en Ucrania.