La portavoz del PSOE, Esther Peña, ha evitado referirse al contenido de los mensajes filtrados entre el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y el exsecretario de Organización socialista, José Luis Ábalos, limitándose a señalar a "la derecha".
En una rueda de prensa posterior a la reunión de la ejecutiva socialista en Ferraz, Peña se ha referido a la información de 'El Mundo' que revela mensajes entre el jefe del Ejecutivo y el exministro de Transportes entre 2020 y 2021 y también en 2023 y, como dicta el argumentario socialista, ha asumido el papel de víctima acusando a "la derecha y la ultraderecha" de "sacar rédito de esa filtración".
"Si el camino de la derecha para sacar a los socialistas del Gobierno pasa ahora por la filtración de mensajes personales, podemos decirles con tranquilidad que pierdan toda esperanza", ha dicho Peña, quien ha indicado que el PSOE no va a "dar pábulo" a esas estrategias.
A su juicio, la publicación de estos mensajes pueden enmarcarse dentro del 'quien pueda hacer que haga' que pronunció el expresidente del Gobierno, José María Aznar, en contra del Ejecutivo de coalición y ha asumido que estas "vergonzosas" filtraciones, "jamás se investigarán".
No obstante, ha apuntado a que la justicia tiene sus propios mecanismos para dirimir lo ocurrido, algo que también han remarcado fuentes socialistas, que han dejado claro que por el momento la información que tienen es que esos mensajes cruzados entre Sánchez y Ábalos están en el juzgado y que cabría esperar que sea ahí donde se abra una investigación interna para saber qué ha sucedido.
Peña ha pedido a la oposición que abandone la política de ataque al Gobierno y ha dejado claro que el Ejecutivo (con menos escaños de la historia) "seguirá firme gobernando el país".
La portavoz ha dicho que estas filtraciones "no ha ocupado ni un minuto" dentro de la reunión de la ejecutiva socialista aunque ha reconocido que son "preocupantes y graves" porque "atropellan el derecho a la privacidad de las comunicaciones" del presidente del Gobierno.
Olvidándose del "Luis, sé fuerte", con el que Sánchez hizo campaña contra Marino Rajoy antes de llegar al poder, Peña ha tachado de "grave que se atropellen derechos", afirmando que el PSOE lleva años recibiendo ataques tanto en sus sedes como a sus dirigentes y militantes. "Es un hecho más de los que sufrimos, en esta espiral de bulos, mentiras, sin proyectos políticos detrás", se ha victimizado la portavoz del partido de los indultos, la amnistía, el caso Ábalos, los ERE y un interminable etcétera.
Aún así, ha insistido, siempre obviando el contenido que tan mal deja a Pedro Sánchez, en que las filtraciones no preocupan al partido y ha informado de que el expediente de expulsión de Ábalos se encuentra en la Comisión de Ética y Garantías que es donde se debe resolver.
Peña no ha entrado a comentar las reacciones de otros socialistas como el expresidente de Aragón, Javier Lambán, o el presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García Page, quienes han sido muy duros con Sánchez, y ha ironizado con que su "grupo de primos" de WhatsApp es "más interesante y animado" que los mensajes publicados.