En el Acuerdo Bilateral para la Reconstrucción celebrado entre los gobiernos de Estados Unidos y Ucrania por el que constituye un fondo de inversión con monetización de recursos naturales, ante la duda de su categorización contractual en el ámbito internacional, surge como necesidad dialéctica la construction (interpretación) de la reconstruction.
Si una reconstruction consiste legalmente en una transmisión de activos entre entes públicos o privados y si históricamente ya tuvo lugar una reconstruction en Estados Unidos cuando se reintegraron los estados del sur a la Unión tras la Guerra de Secesión en un periodo que duró doce años y que trajo cambios en la Constitución; ahora la situación merece establecer una comparación.
Así tenemos que en la cláusula 2ª del Acuerdo respecto del funcionamiento del fondo se dice que:
“The Fund will collect and reinvest revenues contributed to the Fund minus expenses incurred by the Fund and will earn income from the future monetization of all relevant Ukrainian Government owned natural resource assets, whether owned directly or indirectly by the Ukrainian Government, as defined in Section 3.”
Aun adoptada una perspectiva práctica y limitada, la transformación financiera llevada a cabo por (re)colección y (re)inversión no modifica en nada el significado general de reconstrucción cuando el Acuerdo, producido durante un conflicto armado, representa solo el inicio de un proceso más largo.
En el articulado comprobamos como el fondo dispone de los ingresos que le proporcionan los participantes una vez deducidos los gastos, y que sus ganancias provienen de la monetización (de ciertos activos naturales), para cuya definición se remite a la cláusula siguiente. Sin embargo esa cláusula 3ª lo que hace nada más es una enumeración abierta (en todos los sentidos) de activos, y para su descripción nos (re)envía de nuevo a un futuro acuerdo.
Concretamente dice lo siguiente:
“Deposits of minerals, hydrocarbons, oil, natural gas, and other extractable materials, and other infrastructure relevant to natural resource assets (such as liquified natural gas terminals and port infrastructure) as agreed by both participants, as may be further described in the Fund Agreement.”
Los activos públicos son recogidos como “depósitos” y luego matizados como “infraestructura” y finalmente en cuanto “acordados” por ambas partes y “relevantes”; los cuales, dice, se describirán en otro acuerdo más adelante.Y por si hubiera alguna duda sobre el ámbito prolongado acordado, en la cláusula son mencionados como fuentes futuras, lo que significa que no están incluidas las fuentes actuales que ya son parte de los presupuestos generales de Ucrania.
Después añade esa misma cláusula, confirmando tal naturaleza procedimental, que “timeline, scope and sustainability of contributions will be further defined (in the Fund Agreement)”, para precisar todavía a continuación que el fondo tendrá autonomía para devolver (o dar crédito ) respecto de los gastos ucranianos en los nuevos proyectos que se desarrollen, “the Fund, in its sole discretion, may credit or return to the Government of Ukraine actual expenses incurred by the newly developed projects from which the Fund receives revenues.”
Por último dice que las contribuciones al fondo serán reinvertidas al menos anualmente en Ucrania para promover su “safety, security and prosperity,” las cuales también serán definidas posteriormente en el nuevo Acuerdo, el cual igualmente proveerá acerca de futuras distribuciones; si bien ya la repetición conceptual nos hace pensar en un gran interés por la seguridad.
Expuesto en esos términos el carácter finalista de las contribuciones de Ucrania solo nos quedaría por averiguar si para las dos partes del Acuerdo Bilateral por el que constituye un Fondo para la Reconstrucción eso es igual o si cabe una doble dimensión con coincidencia parcial.