Los toros de José Enrique Fraile de Valdefresno resultaron unos marrajos. Nada más salir de los chiqueros, se arrimaban a las tablas, temiendo cualquier encuentro. Varios picadores que guardaban puerta se han visto obligados a ejecutar varas. Con las banderillas se destacaron Iván García, David Pacheco y Juan Carlos Rey.
Dentro de este panorama Paco Ureña tuvo la oportunidad de lucirse con Pomposico (2º12/20). Ureña logró una faena sin interrupciones, una obra sólida a base de pases a pies juntos y un trazo largo de muletazos tanto de naturales como de derechazos. El toro le acechaba de vez en cuando, pero lo aguantó. La espada defectuosa con derrame. La petición no fue atendida. Su segundo, Campanero (4º11/20) tuvo muy mal estilo: asaltaba la muleta antes de rendirse y acabó aconchado en las tablas. Pompero (3º11/19) comenzó dando tarascadas a David Galván quien aguantó las embestidas con ánimo y mucho estoicismo. Bellos pases de celeste imperio, unas tandas breves, con mucho empaque antes de que el toro se fuera irremediablemente a la querencia. El diestro tuvo que perseguir al absolutamente descastado Cigarrero (5º3/21). No se puede torear el ganado que rehúye la pelea y se asusta de cualquier movimiento.
Alejandro Chicharro confirmó con Pandereto (1º11/19). Evitaba el capote, recorría el ruedo buscando la oportunidad para saltar. Chicharro entró con decisión y enderezó la embestida descompuesta del animal, ahormando su instinto de buscarle. Sin embargo, el bicho se iba al tercer muletazo. El torero alargó mucho la faena, igual que la de su segundo Yegüesero (6º6/20). El ejemplar de Valdefresno arrimó al diestro a las tablas, el tercio de varas resultó mal ejecutado y tronaron las protestas contra el picador y la presencia que cambió el tercio con una vara y media. La obra de Chicharro fue larga, con peligro, pero sin relieve.