El Gobierno israelí convocó a la embajadora española después de que el presidente hablase de Israel, sin nombrarlo, como "un Estado genocida".
El presidente del Gobierno,
Pedro Sánchez, ha reclamado este lunes que se aparte a Israel de competiciones internacionales y de eventos como el festival de
Eurovisión por la guerra de
Gaza de la misma forma que se impide a Rusia que lo haga por la invasión de
Ucrania.
Sánchez ha defendido que Israel sea apartada de ese certamen en su intervención en el acto de presentación de un informe de la Fundación Cotec sobre los sectores culturales y creativos.
El jefe del Ejecutivo ha señalado que "nadie se llevó las manos a la cabeza" cuando, tras la invasión de Ucrania, se exigió la salida de Rusia de competiciones internacionales y que no participara en el festival de Eurovisión.
"Tampoco debería hacerlo Israel. No podemos permitir dobles estándares, tampoco en la cultura", ha subrayado antes de enviar "un abrazo solidario al pueblo ucraniano y de Palestina que están viviendo la sinrazón de la guerra y el bombardeo"·
El jefe del Ejecutivo ha recalcado que la cultura ayuda a combatir miedos, expresar emociones y construir puentes entre sociedades y ha rechazado la opinión de los que piden un sector cultural anodino, mudo y equidistante.
Por eso ha respaldado que desde la cultura, que ha dicho que es "la forma más auténtica y libre de expresar las ideas", se defienda la democracia o se pida el cese de la guerra en Ucrania o en Gaza.
Al hilo de ello ha hecho hincapié en que España está demostrando un compromiso constante y coherente con la legalidad internacional.
El Gobierno israelí convocó a la embajadora española en Tel Aviv, Ana Salomón, ante lo que considera "duras declaraciones" del presidente del Gobierno, quien en la última sesión de control del pleno del Congreso aseguró que su Ejecutivo no comercia "con un Estado genocida".
Sánchez, por su parte, participó en la cumbre de la Liga Árabe celebrada en Bagdad y reiteró su compromiso con Palestina.
Sánchez lamentó que "Palestina se desangra ante nuestros ojos" y que "nada de lo que está ocurriendo en Gaza y Cisjordania puede serle ajeno a Europa y al resto del mundo".
Sánchez llegó el viernes a Irak desde Tirana, donde abanderó una reunión de líderes europeos para alzar la voz ante el bloqueo humanitario de Israel a Gaza, y exigir que cese la "devastación" y que la ayuda humanitaria no sea utilizada como arma de presión política en las negociaciones.