Muchas docenas de nombres jalonan la historia del Real Madrid, el mejor club del mundo...
Muchas docenas de nombres jalonan la historia del Real Madrid, el mejor club del mundo que hoy preside con moderación, prudencia y éxito permanente Florentino Pérez. Antes de la guerra civil, Zamora, Ciriaco, Quincoces, Monjardín fueron nombres estelares. Zamora, el primer nombre de la historia del fútbol español de todos los tiempos, alcanzó un récord imbatido: 17 años internacional siempre como titular indiscutible.
Después de la guerra civil, el rosario de las estrellas en el Madrid se desgranó sobre el deporte rey: Molowny, Ipiña, Gento, Fernando Hierro, Hugo Sánchez, Amancio, Juanito, Santillana, Raúl, Butragueño, Pirri, Muñoz, Casillas, Puskas, Zidane, Ronaldo el brasileño, Ronaldo el portugués. Y el mejor jugador de todos los tiempos, según los expertos más cualificados: Alfredo Di Stéfano.
Finalmente, Luka Modric, que se retira este fin de semana, con casi cuarenta años, tras convertirse en el jugador del Real Madrid que más trofeos ha acumulado. Humanamente, un ejemplo de sencillez, austeridad, compañerismo… Futbolísticamente, un prodigio de eficacia, de regularidad, de trabajo en equipo, de entrega en el campo.
El estadio Bernabéu, que en el futuro se llamará estadio Florentino, al que el actual presidente ha convertido en el mejor campo de fútbol del mundo, una bella e impresionante obra arquitectónica, acoge cada semana a uno de los públicos más entendidos de Europa. Creo no equivocarme si anuncio que se escuchará el sábado en el Bernabéu tal vez la mayor ovación de su historia al despedir a este jugador, menudo físicamente, grande en su concepción del fútbol, incomparable en su eficacia. Supo conducir al Real Madrid a sus mayores éxitos y, sin presunción, sin intemperancias, estuvo siempre al servicio del club, de sus socios y de sus aficionados. En la Roma clásica, la de las grandes hazañas olímpicas, Horacio y Virgilio le hubieran cantado en sus poemas. En este siglo XXI de todos los fervores deportivos, las televisiones de todo el mundo se pondrán a sus pies para rendirle el tributo que se merece por su ejemplaridad excepcional.