El serbio vence sin problemas a McDonald y encadena cinco triunfos seguidos. Philippe Chatrier.
Tras alcanzar los 100 títulos, Novak Djokovic ha confirmado este martes que está de vuelta. El serbio ha despejado las dudas iniciales en una gira de tierra batida claramente de menos a más.
Eliminado a las primeras de cambio en Montecarlo y Madrid, sin competir en Roma, el exnúmero uno del ranking ATP optó por disputar el Abierto de Ginebra para coger ritmo de cara a su gran objetivo: su 25º Grand Slam. Está a seis partidos tras firmar un debut plácido ante Mackenzie McDonald.
La lluvia y la solidez de Djokovic marcan el primer set
La lluvia seguía presente en las instalaciones de Roland Garros. Con el viento como factor añadido, el choque entre Djokovic y McDonald comenzó con chispeo. El inicio estuvo marcado por la solidez de los saques en los cinco primeros juegos.
Con 3-2 a su favor, Djokovic le comentó al juez de silla si iban a cerrar el techo antes de empezar el sexto juego porque el chispeo aumentaba su intensidad. Tras más de cinco minutos sin jugarse, el árbitro principal decidió que se reanudaba el choque con el techo abierto.
Al estadounidense le costó retomar el ritmo al cometer más de un error no forzado en su tercer turno de servicio. 'Nole' aprovechó la imprecisión de su rival y logró su primer 'break' en su primera tentativa. Antes del séptimo juego, McDonald también consultó cuándo se iba a cerrar el techo.
Aún con la pista abierta, los dos jugadores protagonizaron un buen intercambio ganado por el serbio y ovacionado por la Chatrier. El exnúmero uno confirmó la rotura y encarriló la primera manga, la cual se adjudicó alargando la solidez con servicio en un noveno juego en el que se empezó a cerrar el techo. El núnero seis del mundo estuvo muy firme en el primer parcial al perder solo seis puntos con su saque.
Djokovic somete a McDonald con el techo cerrado
Con el techo ya cerrado, Djokovic se benefició de los errores no forzados de su adversario. Le rompió el saque en blanco en el juego inaugural del segundo set. El serbio reflejaba en el marcador su comodidad ante un McDonald que no sabía cómo dejar de ser dominado. Era inferior en los intercambios desde el fondo de pista, sus subidas a la red no suponían puntos y sus dejadas eran anuladas.
El verdugo de Rafa Nadal en el Abierto de Australia de 2023 cortó la racha victoriosa del tricampeón de Roland Garros que ganó tres juegos consecutivos. Sin embargo, seguía estando a merced del reciente campeón de Ginebra.
El jugador de EEUU consiguió incomodar al balcánico. La profundidad en sus golpes fueron claves para tener tres bolas de quiebre en el sexto juego. Djokovic logró anularlas gracias a sus primeros saques y se impuso en un trabajado turno.
'Djoker', que volvía a la Chatrier casi diez meses después su oro olímpico en su brutal final ante Alcaraz, metió presión en el séptimo juego. Desarmó la agresividad de McDonald e impuso su superioridad para firmar el 'doble-break' en una segunda manga muy encaminada.
El estadounidense no se dio por vencido y volvió a contar con tres bolas de 'break' en el octavo juego. Esta vez sí consiguió romper el saque al serbio en su segunda oportunidad gracias a un resto agresivo a un segundo. La réplica del favorito llegó al instante asestando un golpe al partido con un 'contrabreak' decisivo para llevarse el segundo set.
A segunda ronda por la vía rápida
Los servicios mandaron en un inicio de tercer set que transcurrió muy rápido con solo dos puntos ganados al resto en los cinco primeros juegos.
La superioridad aplastante en los saques se acabó en el sexto juego. Djokovic presionó con un 0-30 de salida para después crear cuatro bolas de 'break'. McDonald sucumbió ante la presión y se complicó más el envite.
El sexto cabeza de serie puso la directa hacia segunda ronda. Alargó la firmeza con su servicio y se medirá el jueves a un tenista francés: Moutet o Tabur.