Care Santos es autora de una abundante obra literaria para niños, jóvenes y adultos, entre la cual destacan las novelas Seguiré tus pasos (2020) y El loco de los pájaros (2023). Ha sido galardonada, entre otros, con el Premio Nadal (2017) y el Premio Cervantes Chico (2020). Además, su novela Habitaciones cerradas fue adaptada a la televisión y estrenada en forma de miniserie por TVE en 2014
En esta ocasión, en El amor que pasa, nos invita a sumergirnos en una historia íntima y personal, elaborada a partir de la relación real entre sus padres, Antonio y Claudina. Entre el verdadero relato de una novela y la confesión, se construye una meditación arraigada sobre los amores pasajeros, esos vínculos fugaces que, pese a su brevedad, dejan una huella en el tiempo.
La narradora descubre, tras la muerte de su madre, una caja con cartas que revelan la historia de amor entre nuestros protagonistas, Antonio, un médico sevillano, y Claudina, una joven de un pueblo de la costa barcelonesa. Antonio es un joven decidido, capaz de recorrer más de mil kilómetros en tren para conocer a la mujer con la que ha mantenido un noviazgo por correspondencia durante un año. Claudina, por su parte, es una joven curiosa y valiente, dispuesta a desafiar las convenciones de su tiempo para seguir los dictados de su corazón.
La narradora, hija de ambos y alter ego de la autora, es quien relata el pasado y presente, entre la historia vivida y los recuerdos. Su mirada íntima es fiel reflejo de la memoria familiar de la autora. No solo los protagonistas son importantes para la construcción del relato, también el espacio-tiempo en el que se desarrolla la novela.
Care Santos nos traslada a la España de los años cincuenta y sesenta, un país marcado por la dictadura, la pobreza y el éxodo rural en busca de nuevas oportunidades, así lo denota el viaje de Antonio desde Sevilla a Barcelona, en el famoso tren "El Sevillano", emblemático de una época en la que muchos jóvenes abandonaban sus pueblos en busca de un futuro mejor. La Barcelona de posguerra, llena de contrastes, y el pequeño pueblo costero donde crece Claudina, sirven de telón de fondo. La correspondencia entre los protagonistas refleja no solo sus sentimientos, sino también las costumbres, los anhelos y las dificultades de una generación que tuvo que aprender a soñar.
La narración se ciñe a una cronología lineal y breve, pero el gran logro de la novela en este sentido es centrar el verdadero tiempo de esta en la memoria. La autora recrea el tiempo en flashbacks permitiendo al lector ir reconstruyendo la historia de un amor roto, como consecuencia de un cúmulo de sensaciones, gestos y palabras que han trascendido más allá de los años. La narradora, a quien conocemos a través de sus pensamientos y evocaciones, es una mujer que ha aprendido a vivir con sus renuncias. Un tono íntimo y reflexivo de alguien que aliviado hace las paces con su pasado.
El amor que pasa es una novela que destaca por su sensibilidad y profundidad. Care Santos nos ofrece una obra que no solo narra una historia de amor, sino que también invita a reflexionar sobre cómo las decisiones del pasado moldean y configuran nuestras vidas, pero, sobre todo, cómo las historias familiares pueden revelar aspectos desconocidos de nuestra propia identidad. Nos habla de la memoria, del deseo y del perdón, pero también de la resignación que no en pocas ocasiones, nos llega con la edad.