El presidente de la Generalitat,
Salvador Illa, ha asegurado este lunes que la reunión que mantendrá mañana en Bruselas (Bélgica) con el líder de JxCat,
Carles Puigdemont, ya "toca" para "enviar un mensaje" de que "el motor, en democracia, es el diálogo".
Así lo ha dicho en una entrevista simultánea en TV3 y Catalunya Ràdio con motivo del inicio del curso político, poco después de que se anunciase la reunión que tendrá mañana con Puigdemont en Bruselas, la primera que mantienen tras su nombramiento como president.
En todo caso, ha guardado silencio sobre asuntos clave: no ha revelado si el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, estaba al corriente de este encuentro que se producirá mañana, ni tampoco ha dado pistas sobre qué temas abordarán en esta reunión.
Sin embargo, el Gobierno confirmaba que Illa va a negociar los Presupuestos. Fuentes gubernamentales aseguraban que confían que la reunión de Bruselas, así como la aprobación de la condonación de la deuda autonómica por el Consejo de Ministros, ayude a conseguir los apoyos necesarios para aprobar unos nuevos presupuestos.
Fuentes del Gobierno han enmarcado este lunes en la normalidad esa reunión de Illa con Puigdemont que se celebrará en Bruselas y han recalcado que no tiene que ver con el diálogo para aprobar los presupuestos generales del Estado para 2026.
Pero aunque reconocen que Junts es imprevisible, sí admiten que puede ayudar ante la negociación que se va a desarrollar después de que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, asegurase en su balance de curso político el pasado julio que presentarán el proyecto de ley presupuestario.
Para el Gobierno, todas las reuniones que se celebren en un marco democrático es bueno y sano, aunque las fuentes citadas aseguran que sigue sin estar aún en la agenda de Sánchez el encuentro con Puigdemont al que ha reiterado estar dispuesto.
A la espera de que se pueda concertar en el futuro, destacan la relevancia de la reunión con Illa y también el hecho de que este martes el Consejo de Ministros vaya a aprobar la condonación de la deuda a las comunidades por un importe de 85.000 millones de euros.
Esta era una demanda de ERC para Cataluña, que al ser cumplida considera el Gobierno que puede facilitar el respaldo de esta formación al texto presupuestario.
Las comunidades del PP se oponen a esa quita, pero el Gobierno tiene el convencimiento de que aunque voten en contra de esa decisión, acabarán aceptando la condonación porque consideran que no pueden oponerse a algo que es gratis.
En cualquier caso, el Ejecutivo emplaza a la negociación que tiene que haber con los grupos parlamentarios, que sugiere que ya ha empezado.
La intención es presentar en el mes de septiembre la senda de estabilidad, que subrayan que es el primer hito para tener unos nuevos presupuestos.
Tal y como aseguró Sánchez en julio, harán todos los esfuerzos que sean necesarios para ello y no descartan conseguir respaldos de formaciones que, como Podemos, parecen en la actualidad muy alejadas de dar su apoyo a unas nuevas cuentas del Estado.