El presidente de la Autoridad Palestina condenó los atentados del 7 de octubre: "no representan al pueblo palestino ni su lucha por la libertad".
El presidente de la Autoridad Palestina, Mahmud Abás, compareció este jueves ante la 80ª sesión de la Asamblea General de la ONU con un mensaje rotundo: “No vamos a irnos de nuestra tierra”. Lo hizo por videoconferencia después de que Estados Unidos le negara el visado para viajar a Nueva York, en una intervención marcada por duras acusaciones contra Israel y un llamamiento al reconocimiento del Estado palestino.
“Ha llegado la hora de que la comunidad internacional haga lo correcto con Palestina para que deje de estar bajo la ocupación ilegal de Israel”, afirmó Abás, quien agradeció a los países que han reconocido en los últimos días al Estado palestino e instó al resto a sumarse.
El líder palestino denunció que su pueblo sufre desde hace casi dos años “una guerra de genocidio, destrucción, hambruna y desplazamiento” en Gaza, con más de 220.000 muertos y heridos, la mayoría civiles. “Lo que Israel está llevando a cabo no es simplemente una agresión. Es un crimen de guerra y un crimen contra la humanidad que quedará registrado en los libros de historia como uno de los capítulos más trágicos del siglo XXI”, advirtió.
Abás también rechazó los atentados perpetrados por Hamás el 7 de octubre de 2023, asegurando que “no representan al pueblo palestino ni su lucha por la libertad”. Recalcó que el grupo islamista “no tendrá un papel que desempeñar” en el futuro gobierno de Gaza y que “tanto Hamás como el resto de facciones deberán deponer las armas” en el proceso de construcción de un Estado.
En su discurso, el dirigente palestino se refirió igualmente a Cisjordania, donde denunció la expansión de los asentamientos israelíes y el plan E1, que “dividiría Cisjordania en dos partes, aislaría la Jerusalén ocupada y socavaría la solución de los dos Estados”. Abás acusó al primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, de perseguir el proyecto del “Gran Israel” a costa de Palestina y otros países árabes, mencionando incluso una “grave violación del derecho internacional” contra Catar.
El presidente palestino planteó una serie de demandas: el fin inmediato y permanente de la guerra en Gaza, la entrada sin condiciones de ayuda humanitaria, la liberación de todos los rehenes y prisioneros de ambas partes, la retirada completa de la ocupación, el cese de los asentamientos y del “terrorismo de los colonos”, y la protección del statu quo en los lugares sagrados.
Su comparecencia estuvo marcada por el veto de Estados Unidos, que el pasado agosto revocó los visados de entrada a responsables de la Autoridad Palestina y de la OLP, acusándoles de “socavar las perspectivas de paz” y de impulsar campañas de “guerra jurídica internacional” contra Israel. La decisión fue celebrada por el Gobierno israelí, cuyo ministro de Exteriores, Gideon Saar, agradeció públicamente al presidente Donald Trump por “apoyar a Israel una vez más”.
En la parte final de su discurso, Abás lanzó un mensaje a los palestinos dentro y fuera de los territorios: “Por mucho que sangren nuestras heridas y por mucho que dure este sufrimiento, no quebrará nuestra voluntad de vivir y sobrevivir. Amanecerá la libertad y la bandera de Palestina ondeará en lo alto de nuestros cielos. No abandonaremos nuestra patria”. “Firmes como los olivos y como las rocas, nos levantaremos de entre los escombros para reconstruir y enviar desde nuestra tierra bendita mensajes de esperanza, verdad y justicia”, concluyó.