Victoria valiosa de las madrileñas, que gestionaron su ventaja tras los goles de Feller y Alba Redondo (1-2). Mandó la puntería.
El Real Madrid femenino afrontó este jueves un examen para la consistencia del proyecto de esta temporada. Visitó al Paris Saint-Germáin en la capital francesa y respondió a la enorme exigencia física local con un triunfo que evidenció dos síntomas esperanzadores: cuando las merengues presionan, su calidad encuentra rutas sencillas hacia el gol y la solidez defensiva empieza a cuajar en la estadística. Se impusieron por 1-2 a un conjunto que venía herido tras la goleada encajada en su debut (cayeron 4-0 en Wolfsburgo) y que está trabajando de lo lindo para volver a ser pujante en Europa. No en vano, este club fue dos veces finalista en las primeras ediciones de la Liga de Campeonas y desde entonces ha sido semifinalista del torneo en múltiples ocasiones. Por ende, este triunfo sabe a gloria en Valdebebas.
Pau Quesada ha logrado levantar el vuelo de sus jugadoras y superar las dudas iniciales que les costaron tres pinchazos en el estreno liguero. Ahora encadenan cuatro éxitos consecutivos, con dos festejos en una competición continental que marca los sueños de gloria del combinado madridista en este curso. El sensacional comienzo frente a la Roma (6-2) y las goleadas registradas en la Liga F (ante Badalona y Athletic en San Mamés, respectivamente) necesitaban contar con el respaldo de esta fecha, en Poissy, y el técnico valenciano no economizó en su alineación. Puso a su once preferido y sólo le dio un respiro a la fenomenal Sara Däbritz. Volvió a acumular cuatro atacantes y ordenó reproducir esa pizarra de presión, agresividad y vértigo que le gusta. Sin embargo, esta noche les iba a costar más aplicar el plan.
Una victoria energética
Las parisinas, a las que dirige el brasileño Paulo César, todavía están intentando ensamblar el colectivo (hace dos semanas el Lyon les metió un 'set'). Perdieron en verano a piezas fundamentales como Marie-Antoinette Katoto, Grace Geyoro y Korbin Albert, y no pudieron seducir a Alexia Putellas y Vicky López. Olga Carmona sí cambió Madrid por la ciudad de la Torre Eiffel y con la andaluza en el lateral izquierdo van a buscar los resultados que pretenden para escalar de nuevo en el Viejo Continente. Para ello han conformado un sistema demoledor desde el plano físico. Esa es la mayor virtud que poseen y en este encuentro lo mostraron desde el principio. Sus delanteras disfrutan de una potencia sin par, hecho ideal para penalizar las pérdidas del rival, y fue la ex jugadora del Atlético Rasheedat Ajibade la que lideró la ofensiva francesa en el primer tiempo. Localizada como extremo derecha, sus desmarques al espacio dañaron... aunque sus compañeras no le acompañaron demasiado. Sólo el manejo y la precisión a balón parado de Sakina Karchaoui le siguió la pista en unas aventuras a las que le faltó precisión para amenazar de verdad.

Ese fue el sino de un PSG que chutó mucho pero sin precisión y sin granjearse posiciones claras de remate. Al descanso había disparado ocho veces, con un único intento entre palos; y en el pitido final el ratio subiría hasta los 17 chuts, con sólo tres bien dirigidos. La flexibilidad defensiva merengue, con buena colocación, solidaridad y con Sandie Toletti barriendo oportunamente, no les permitió alegrías a las locales antes del intermedio más allá de los centros puntiagudos de Ajibade y del lanzamiento centrado que Jennifer Echegini conectó en el 49. Siempre en transición. Todo lo demás derivó en frustración gala y en una confianza creciente para las visitantes, que tardaron en adelantar las líneas y usar la posesión para calmar el ritmo. Empezaron a instalar esa útil argucia de supervivencia a partir del minuto 20 y cuando Quesada sacó a Linda Caicedo de la prisión de la banda para que se moviera con libertad, el control del esférico se tornó punzante.
Había avisado la genial colombiana con un pase sublime en profundidad de Caroline Weir no pescó de milagro y a la media hora ya había hecho suyo el partido. Aportó fluidez natural a las combinaciones del equipo español con una soltura maravillosa, propia sólo de las estrellas de este deporte. Su luz incluso maquilló la lesión inoportuna de la portera Merle Frohms, que se dañó en un lance con Tara Elimbi Gilbert después de una mala cesión de Eva Navarro (cumplió con discreción y alguna flaqueza la carrilera improvisada, a la espera del regreso a la salud competitiva de de Shei García y de la brasileña Antonia). Así pues, la meta germana fue sustituida por Misa Rodríguez pero para entonces Linda ya había sacado la cabeza para calmar y endulzar. Entre ella, Toletti y Weir elevaron el fútbol de su delegación para sembrar los goles que decidieron el reparto de puntos. Y destaparon los carriles centrales, entre líneas, que erosionan cualquier muro.
Linda Caicedo brilla
En el 29, con el Madrid dominando, Toletti abrió para que Yasmin dibujara un centro perfecto que Naomie Feller usó para inaugurar el marcador. La atacante nacida en París, que había mostrado hasta entonces una motivación especial en la brega, se adelantó a su par en el primer palo y anguló un remate astuto de exterior que se coló ajustado al poste más alejado, para superar a la arquera Mary Alexandra Earps. La guardameta inglesa, que llevó a su país a la conquista de la Eurocopa 2022, no pudo hacer más para frenar el aluvión madrileño y hasta el intermedio sufriría un tormento. Porque el juego visitante rebosaba al cierre parisino y apilaba oportunidades nítidas. En el 32 Weir se asoció con Feller para que ésta chutase a los guantes de la británica; en el 36 un centro brillante de la mediapunta escocesa hizo temblar a la portera isleña; y en el 40 la propia Weir chutó alto desde media distancia. La superioridad técnica gritaba sin amarres y obtuvo el 0-2 en el 48, cuando Feller rompió a Élisa de Almeida y dibujó un centro perfecto que Caroline remató cruzado. Desvió lo justo Earps para que la pelota topara en la madera y ahí apareció Alba Redondo, para embocar el rechace y aumentar su racha.
El paso por vestuarios no le sentó del todo bien a las merengues, que volvieron al verde con menor intensidad. Con probabilidad se sintieron mejores y permitieron a las parisinas volver a imponer su anatomía. Mala idea, ya que en el cuerpeo las visitantes sí eran inferiores. En ese pentagrama Ajibade reclamó el protagonismo. La sensacional delantera de 25 años, que ya sabía lo que es amargar al Madrid, se agigantó después de pasar al centro del ataque. Ese ajuste de Paulo César le permitió exhibir su poderío y abrió el fuego en el 50, tras un despeje defectuoso de Maëlle Lakrar. El PSG saca el colmillo con las imprecisiones ajenas y en el 56 Echegini obligó a Misa a estirarse al pescar un pase erróneo y descerrajar un trueno desde la frontal. Entonces, para confirmar que no iba a ser un evento tranquilo pese a lo visto en el primer acto, la capitana Karchaoui desempolvó su clase con un centro quirúrgico que Ajibade cabeceó a las mallas en solitario -minuto 58-.
A partir de ahí le tocó a las madridistas navegar con aplomo para no perder pie. Sufrieron las lesiones de Linda y Feller, y hubieron de gestionar la ventaja con resistencia firme. Las galas aceleraron del todo en la media hora final, enlazando contragolpes con espacios y centros al área. Quesada recurrió a Däbritz para equilibrar a su escuadrón y la modificación funcionó, pues atinaron a interrumpir los arreones contrincantes con posesiones controladoras destinadas a bajar las revoluciones. Decidieron quemar el tiempo amasando la redonda en lugar de ir a por la sentencia y les salió bien a pesar de que no echaron el candado desde la posesión, como pretendía su estratega. Hubo margen para que el PSG apretara, mas no encontró avances lúcidos por el buen hacer español. Misa sólo padeció un disparo desviado de Karchaoui y un par de cabezazos de la incansable Merveille Kanjinga y de Romée Leuchter. El único peligroso fue el de la rematadora neerlandesa, que rozó el larguero en el descuento. Llegaron a la orilla las madrileñas para ganar por vez primera en París (las tres visitas anteriores se saldaron con derrota) y redoblar su convicción de cara a lo que viene.
Ficha técnica
1- PSG femenino: Earps; Olga Carmona, Mbock Bathy, Samoura, De Almeida; Diakité (Groenen, min. 92), Echegini (Jourde, min. 81), Karchaoui, Elimbi Gilbert (Graziani, min. 77); Ajibade y Kanjinga (Leuchter, min. 92).
2- Real Madrid femenino: Frohms (Misa Rodríguez, min. 16); Yasmim, María Méndez, Lakrar, Eva Navarro; Toletti, Angeldahl; Caroline Weir, Linda Caicedo (Athenea del Castillo, min. 62), Feller (Iris Santiago, min. 76); y Alba Redondo (Däbritz, min. 62).
Goles: 0-1, min. 29: Feller; 0-2, min. 48: Alba Redondo; 1-2, min. 58: Ajibade.
Árbitro: Michaela Pachtova (República Checa). Amonestó a Lakrar, Ajibade, Feller, Yasmim y De Almeida.
Incidencias: partido correspondiente con la 2ª jornada de la Fase Liga de la Liga de Campeonas, disputado en el Campus PSG (Francia).