La candidata izquierdista,
Jannette Jara, y el ultraderechista,
José Antonio Kast, se disputarán el próximo 14 de diciembre la presidencia de
Chile tras un primera vuelta muy ajustada que ganó este domingo la exministra de Trabajo y que constató tanto el gran crecimiento de la ultraderecha como el hundimiento de la derecha tradicional.
Una tendencia casi mundial a la que se sumó la consagración, igualmente, del populismo con el líder del Partido de la Gente (PDG), Franco Parisi, quien volvió a repetir en el tercer lugar, como en las elecciones de 2021, pero con un aumento significativo del respaldo electoral, sobre todo en el norte del país.
De acuerdo a los resultados preliminares del Servicio Electoral, la exministra comunista de Gabriel Boric obtuvo casi un 27 % de los votos, mientras que el exdiputado ultracatólico logra cerca de un 24 %. Donde irá ese 19,6% logrado por Parisi, un hombre que se presenta como antisistema pero con pensamiento neoliberal de derechas, en la segunda vuelta será durante el próximo mes una incógnita y podría tener un impacto fundamental en el resultado final.
Quien si reveló donde irán sus votos y lo hizo con contundencia fue el candidato del Partido Nacional Libertario (PNL), Johannes Kaiser, cercano a los presidentes de Estados Unidos, Donald Trump, y Argentina, Javier Milei, quien no dudó en anunciar que pedirá al 13,9 por ciento de los chilenos que le votaron este domingo que sufraguen en favor de Kast. Kaiser, al que algunas encuestas colocaron erróneamente como favorito de la derecha para pasar a la segunda vuelta , sacó sin embargo pecho por los resultados de su partido, que en su primera gran elección se colocó en cuarto lugar y avanzó con fuerza en el Parlamento.
La jornada electoral de este domingo también certificó la derrota de la coalición de la derecha tradicional, liderada por la ultraconservadora Evelyn Matthei, cuyo mensaje no logró convencer a los votantes en las regiones del norte y del sur.