Por primera vez en siete años, PNV y ERC barajan retirar su apoyo al Ejecutivo.
Los socios de Pedro Sánchez están hartos y barajan ya retirarle su apoyo parlamentario. La histórica condena al fiscal general del Estado, Álvaro García Ortiz, y -sobre todo- la entrada en prisión del exministro y exnúmero dos del PSOE, José Luis Ábalos -primer diputado que acaba entre rejas-, han precipitado un viraje discursivo tanto en PNV como en ERC, hasta ahora las dos principales muletas del Gobierno.
Tras el adiós de Puigdemont, el Ejecutivo de coalición carece de una mayoría parlamentaria que le permita aprobar leyes, es decir, ejercer su función más elemental. Este jueves, el Congreso -con los votos de Junts- tumbaba la senda de déficit, paso imprescindible para la aprobación de los Presupuestos Generales, que llevan prorrogados desde 2022. La legislatura está virtualmente muerta y Moncloa sólo puede legislar recurriendo a decretos leyes.
Por otro lado, la vorágine de investigaciones judiciales que afectan a los más altos cargos del PSOE, como Ábalos o Santos Cerdán, a la mujer o al hermano del presidente y hasta al propio partido -cuya financiación analiza la Audiencia Nacional-, están minando a pasos agigantados la poca credibilidad que le quedaba al Ejecutivo; no solo entre su electorado, sino también en el de sus socios.
Así las cosas, partidos como el PNV o ERC, se plantean ya seriamente dejar caer a Pedro Sánchez para no verse perjudicados electoralmente por mantener su apoyo a un gobierno sin capacidad legislativa que vive instalado en el escándalo permanente.
Este sábado, la secretaria general de ERC, Elisenda Alamany, ha advertido de que si "escala" la crisis política derivada del ingreso en prisión de Ábalos "se hará muy difícil que la legislatura pueda seguir". Pese a los numerosos escándalos que han rodeado al Ejecutivo de Sánchez prácticamente desde su llegada a Moncloa, es la primera vez que los separatistas catalanes se pronuncian de forma tan contudente.
"La situación política española es especialmente preocupante por lo que ha pasado. Un exministro y diputado ha entrado en prisión, dos exsecretarios de organización del PSOE están en procesos judiciales y hay un Gobierno del Estado profundamente debilitado. Si esto escala, se hará muy difícil que la legislatura pueda seguir", ha asegurado en declaraciones a la prensa en Caldes de Montbui (Barcelona).
Aun así, Alamany ha apuntado que ERC "aprovechará" todas las carpetas que tiene pendientes con el Gobierno "para que los compromisos se cumplan, por el bien del país" -en alusión a Cataluña-, entre los que ha mencionado la financiación singular para esa comunidad autónoma.
Además, la portavoz de ERC en el Parlamento de Cataluña, Ester Capella, ha advertido de que, si el caso Koldo derivase en un caso de financiación irregular del PSOE, los republicanos no podrían "sostener" al Gobierno de Pedro Sánchez.
"Veremos qué pasa en la instrucción, si esto queda circunscrito a tres personas y a negocios privados, si es enriquecimiento personal, o va más allá y tiene que ver con una corrupción sistémica", ha señalado Capella. ERC, ha avisado la portavoz parlamentaria de los republicanos, no podría "sostener a un partido que estuviese manchado de corrupción".
Por otro lado, ayer viernes, era el presidente del PNV, Aitor Esteban, quien daba otro mazazo al PSOE al considerar que "las costuras" del Estado "se están tensando e incluso rompiendo mucho", con una inestabilidad parlamentaria con la que es "prácticamente imposible conseguir una mayoría".
"Las costuras del Estado se están tensando e incluso rompiendo mucho; no solo es la entrada prisión de Ábalos, lo de Santos Cerdán y lo de la Fiscalía General, sino que hay una inestabilidad parlamentaria que hace prácticamente imposible conseguir una mayoría".