La líder opositora logra salir de Venezuela y prevé llegar a Oslo en unas horas.
María Corina Machado ha recibido este miércoles el Nobel de la Paz por su liderazgo de la oposición al régimen de Nicolás Maduro en una ceremonia celebrada en Oslo a la que no pudo asistir.
Jørgen Watne Frydnes, presidente del Comité Noruego del Nobel, en la ceremonia de entrega ha apelado directamente al presidente venezolano en estos términos: "Señor Maduro, acepte el resultado de las elecciones y dimita".
Machado ha confirmado que se encuentra de camino a la capital noruega, por lo que ha podido abandonar Venezuela, país en el que reside en paradero desconocido.
En su discurso de aceptación, leído por su hija Ana Corina Sosa Machado, Machado ha alzado la voz por los millones de venezolanos "que se han levantado una vez más para reclamar el destino que siempre les ha pertenecido".
Desde el principio, los venezolanos "creímos en algo tan simple como inmenso: que todos los seres humanos nacen para ser libres".
El dinero del petróleo se convirtió en un arma para comprar lealtades en el exterior
"Incluso la democracia más fuerte se debilita cuando sus ciudadanos olvidan que la libertad no es algo que debamos esperar, sino algo a lo que debemos dar vida", ha apuntado Machado, que ha argumentado que la concentración total de la renta petrolera en manos del Estado "generó incentivos perversos y le dio al poder gubernamental un control inmenso sobre la sociedad, que terminó traduciéndose en privilegios, clientelismo y corrupción".
Desde 1999, el régimen "se dedicó a desmantelar nuestra democracia: violó la Constitución, falsificó nuestra historia, corrompió a las Fuerzas Armadas, purgó a los jueces independientes, censuró a la prensa, manipuló las elecciones, persiguió la disidencia y devastó nuestra biodiversidad".
La riqueza petrolera no se usó para liberar, sino para someter, "y entonces llegó la ruina: una corrupción obscena, un saqueo histórico". El dinero del petróleo, dice, "se convirtió en un arma para comprar lealtades en el exterior, mientras el Estado se fusionaba con el crimen organizado y con grupos terroristas internacionales".
Nos asfixiaron, nos encarcelaron, nos mataron, nos empujaron al exilio
El régimen, ha criticado, se propuso dividir a los venezolanos "por nuestras ideas, por raza, por origen, por la forma de vida". Han sido casi tres décadas de lucha contra una "dictadura brutal" y la posibilidad de un cambio se volvió una "ingenuidad o una locura".
Para reencontrarnos, "recorrimos el país por carretera y por caminos de tierra, en una Venezuela sin gasolina, con apagones diarios y con las comunicaciones colapsadas", relata la opositora venezolana, que destaca el hecho de haber conseguido avanzar armados únicamente de "convicción".
La migración forzada, que buscaba fracturarnos, terminó uniéndonos en torno a un propósito sagrado: reunir a nuestras familias en nuestra tierra
"Comprendimos que nuestra lucha iba mucho más allá de una elección. Era una lucha ética, por la verdad; una lucha existencial, por la vida; y una lucha espiritual, por el bien".
Machado cita el 22 de octubre de 2023 como la fecha en la que Venezuela despertó: "La diáspora, que ya era un tercio de la nación, reclamó su derecho a votar. El hijo que se fue votó junto a la madre que se quedó, y las filas se extendían por cuadras mientras las papeletas de votación se agotaban. Confiamos en la gente, y la gente volvió a confiar en nosotros".
Los mandatos no pertenecen a las personas, pertenecen al pueblo
La opositora venezolana recuerda que Edmundo González "ganó con el sesenta y siete por ciento de los votos, en cada estado, ciudad y pueblo", a lo que la dictadura respondió aplicando el terror: "Dos mil quinientas personas fueron secuestradas, desaparecidas o torturadas. Marcaron sus casas, tomaron a familias enteras como rehenes. Sacerdotes, maestros, enfermeras, estudiantes: todos perseguidos por compartir un acta electoral. Crímenes de lesa humanidad, documentados por las Naciones Unidas; terrorismo de Estado, usado para enterrar la voluntad del pueblo".
Aun así, "el pueblo venezolano no se rinde", sostiene Machado, quien lleva 16 meses en la clandestinidad: "En estos meses hemos construido nuevas redes de presión cívica y de desobediencia disciplinada, preparándonos para una transición ordenada hacia la democracia".
Este premio tiene un significado profundo: le recuerda al mundo que la democracia es esencial para la paz
"La libertad se conquista cada día, en la medida en que estemos dispuestos a luchar por ella", afirma Machado, que cree que solo es posible construir la libertad "cuando decidimos no vivir de espaldas a nosotros mismos; cuando afrontamos la verdad, por dura que sea".
La opositora al régimen de Madura cree que Venezuela "volverá a respirar". En su opinión, todas las alegrías simples que el mundo da por sentadas "volverán a ser nuestras".