Triunfo dorado del equipo de Íñigo Pérez en el difícil feudo del Jagiellonia (1-2). Un golazo del 'Pacha Espino' les dio tres puntos trascendentales. Ya están en la siguiente ronda.
Día señalado el de este jueves para el Rayo Vallecano. Viajó a Polonia, a la localidad de Bialystok, con la obligación de ganar en una de las canchas más complicadas de la Liga Conferencia. Se habían colocado en una situación de urgencia tras pinchar en la jornada precedente (ante Slovan de Bratislava), así que necesitaban dar el do de pecho reivindicar su pedigrí en Europa. Además, debían superar también la pobre racha de resultados que arrastraban, ya que venían de conseguir un único triunfo (ante el Ávila, en Copa del Rey) en sus seis últimos partidos oficiales. La situación requería gallardía... y la pusieron sobre la mesa, para llevarse tres puntos que saben a punto de inflexión y que allanan el camino hacia la clasificación directa a los octavos de final del torneo. La próxima semana, dispondrán de Vallecas para superar al débil Drita kosovar y redondear la fiesta continental.
Íñigo Pérez sabía que ésta era una fecha crucial en el proyecto de esta temporada. Hasta el momento ha mantenido una política de rotaciones que le ha permitido llegar a diciembre en las tres competiciones y con solvencia, un éxito incuestionable, pero en la noche polaca se jugaba demasiado como para especular con los descansos. Así pues, le entregó los costados a los titulares Pep Chavarría y Andrei Ratiu (el rumano jugó de extremo, con Iván Balliu por detrás) y acertó de pleno. Notaron los españoles el oficio y la personalidad de ambos. Esas virtudes también recibieron alimento en la titularidad de indispensables como Unai López, Isi Palazón, Álvaro García o Luiz Felipe. El técnico navarro puso en liza a casi todos los primeros espadas y recogió el premio, pues completaron un primer tiempo extraordinario.
Exhibición vallecana
Se medían al Jagiellonia, un bloque muy competitivo que también gusta de manejar la iniciativa por medio de la posesión. El sistema preparado por Adrian Siemieniec fue cuartofinalista de la Conference en la pasada edición y campeón de su liga en 2024. Desde entonces batallan en la élite nacional con un futbol dominante. Y en el Viejo Continente llegaron a este evento sin conocer la derrota y arrancando un empate en el campo de Estrasburgo, el claro favorito para alzar el trofeo. Así pues, le esperaba a los madrileños una prueba de nivel y afrontaron el desafío con carácter, cumpliendo los preceptos de su identidad. Desde el pitido inicial presionaron con todo, reclamaron el cuero y dañaron con ritmo, energía y verticalidad. Con Pathe Ciss brillando en la destrucción y Unai, en la distribución, la pelota volaba hacia la portería protegida por el meta polaco Slawomir Abramowicz.
En el tercer minuto avisó Ratiu con un centro estupendo al que no llegó Álvaro de milagro. El torrente 'rayista' desbordaba con fluidez y amordazaba la salida de pelota de un rival sorprendido por la pujanza y valentía visitantes. El escenario había congelado a la fervorosa tribuna y en el minuto seis Sergio Camello terminó de apagar el anunciado 'infierno' del estadio Miejski Białymstoku. El atacante inauguró el marcador al embocar en el área pequeña un centro venenoso de Álvaro, tras una circulación primorosa de lado a lado, regada por Isi. El primer tanto en el torneo del delantero le dio alas a sus compañeros y a él mismo, pues rindió a la perfección. Ganó duelos, aguantó balones, forzó faltas, desahogó bajando a recibir e interpretó las grietas que presentaba la retaguardia local.
El Rayo mantuvo su gobierno autoritario hasta pasada la media hora. En ese segmento controló cada matiz del juego, también la vigilancia del poderoso atacante angoleño Afimico Pululu, que descendía metros para agilizar el estilo de su delegación y dejaba espacio a la espalda del central que le siguiera. Ese apunte táctico cubierto dio seguridad y vuelo a los franjirrojos, que bordaron su plan hasta el punto de rozar la goleada. Robaban muy arriba y rompían por ambas bandas, sin freno. En el 13 Balliu marró un remate claro a centro de Isi; en el minuto 14 Camello conectó un zurdazo angulado que se estrelló en la cruceta; y en el 16, el atacante remataba a la cepa del poste y el meta repelía otro intento suyo sobre la línea de gol.
Otra hazaña europea del Rayo
El Jagiellonia, como se ha dicho, defiende un estilo similar al de los vallecanos, pero la trabajada calidad de la delegación española superaba la presión polaca con facilidad. No sabían interrumpir las largas circulaciones visitantes y concedían llegadas claras, como la que Isi malgastó en el 27, cuando otro robo de Ciss había deparado un tres para dos propicio. Tan incómodos estaban los centroeuropeos en su casa, donde habían ganado todo que habían jugado, que Dawid Drachal se jugó la roja al golpear a Florian Lejeune. Pecado de juventud del mediocentro, que se conformó con la tarjeta amarilla. Él es una de las piezas esperanzadoras de un equipo que cuenta con tres diamantes del fútbol nacional. Otro de ellos es el extremo regateador Oskar Pietuszewski. A sus 17 años ha llamado la atención de los colosos del continente y generó en el 10 la solitaria aproximación al área de Augusto Batalla. Dejó pinceladas de su claso, mas no vivió su gran noche debido a que fue amarrado por el marcaje de Balliu. Y en la otra banda, Chavarría hizo lo propio con el español Alejandro Pozo, para tranquilidad de los más de 250 aficionados 'rayistas' desplazados.
Con todo, aguantaron sin más heridas los polacos, ya que el latigazo lejano que Ratiu cruzó en el 38 se marchó desviado por poco. Y se encontraron con el empate en su único tiro a portería antes del descanso. En el 45 una falta lateral botada con mala idea por el preciso lateral Bartlomiej Wdowik provocó el error de Batalla. La pelota quedó suelta en el área y la amortizó el capitán Jesús Imaz. Firmó el descontextualizado 1-1 este catalán de 35 años, que tuvo su techo en España en la Segunda División antes de establecerse en la cima de Polonia. En este curso suma 13 goles y nueve asistencias, y comanda la representación española de un Jagiellonia que a punto estuvo de completar la remontada en el 48, en una falta lateral similar que esta vez mandó arriba el central portugués Bernardo Vital.
El conjunto madrileño había sido ampliamente mejor (57% de la posesión, siete remates realizados por cuatro concedidos y 12 centros registrados por sólo cuatro permitidos) pero perdió la ventaja y no supo encajar esa contradicción de buena manera. En la reanudación les faltaría intensidad y los locales se vinieron arriba, con otro juvenil ruidoso, Bartosz Mazurek, añadido al once. Precisamente un cañonazo lejano de su bota derecha, que hizo volar a Batalla -minuto 54-, convenció a Íñigo Pérez de la necesidad de tomar medidas. Hasta entonces el Rayo estaba encerrado y Pululu había tomado la escena, amenazando de verdad al arquero argentino. De hecho, Imaz perdonó un chut nítido en el 49, producto de la creatividad del punta africano. Así pues, en el minuto 61 el estratega visitante ejecutó un triple cambio decisivo, que dio entrada a la frescura de Fran Pérez, Jorge de Frutos y el 'Pacha' Espino (el doble lateral pasó a la izquierda y Ratiu, al rol de carrilero diestro). Y ordenó presionar para capear la tormenta de centros laterales que le estaba cayendo.
Poco a poco ganaron peso los visitantes desde el despliegue táctico y antes de que se reencontrasen con el juego marcaron el 1-2. Casi en la primera intervención del 'Pacha' se inventó un centro-chut que sorprendió a Abramowicz. Desde la cal emitió un balonazo tenso que se coló por el primer palo y desató la alegría, y el suspiro, de los españoles. Con esa tozudez abrupta quedó grabado en el guión del encuentro el tino del entrenador navarro en la lectura del partido, mas en lo consiguiente las modificaciones también le brindaron un mayor control. Volvieron a salir jugando, a robar arriba y a mandar. Sólo la dubitativa defensa del balón parado les generaría sofocos antes de un desenlace en el que sí les tocó achicar. Sopló con fuerza ahí el Jagiellonia, con dos delanteros buscando conectar algún esférico por el cielo. Sin embargo, resistió 'La Franja', que cosechó una victoria de oro que sabe a reivindicación en el momento clave y que refresca la ilusión del barrio.
Ficha técnica
1- Jagiellonia: Abramowicz; Wdowik, Stojinovic, Bernardo Vital, Wojtuszek (Rallis, min. 89); Leon Flach (Romanczuk, min. 69), Drachal (Mazurek, min. 46), Imaz; Pozo (Sergio Lozano, min. 69), Pietuszewski y Pululu.
2- Rayo Vallecano: Batalla; Chavarría, Luiz Felipe, Lejeune, Balliu ('Pacha' Espino, min. 61); Pathe Ciss (Óscar Valentín, min. 80), Unai López (Gumbau, min. 88), Isi Palazón, Ratiu; Álvaro García (Fran Pérez, min. 61) y Camello (De Frutos, min. 61).
Goles: 0-1, min. 6: Camello; 1-1, min. 45: Ímaz; 1-2, min. 61: 'Pacha' Espino.
Árbitro: Edgars Maļcevs (Letonia). Amonestó a Drachal, Chavarría, Camello, Isi Palazón, Adrian Siemieniec (en el banquillo), Pathe Ciss y a Pululu.
Incidencias: partido correspondiente a la 5ª jornada de la Fase Liga de la Liga Conferencia, disputado en el estadio Miejski Białymstoku (Bialystok, Polonia).