La granadina sufrió un atropello cuando entrenaba en bici hace cuatro meses pero se ha recuperado para subirse al podio olímpico.
La española Ana Alonso ganó el bronce en la prueba sprint de esquí de montaña de los Juegos Olímpicos de Milán-Cortina d'Ampezzo (Italia) que se disputó este jueves en la estación de Bormio, donde la suiza Marianne Fatton se proclamó primera campeona olímpica de la historia.
Una recuperación emocionante
'Anita', nacida hace 31 años en Granada, que hace cuatro meses fue atropellada por un coche mientras entrenaba en bicicleta, sufriendo graves lesiones, cumplió el sueño de su vida al acabar tercera, en una prueba en la que la francesa Emily Harrop ganó la plata. La granadina, según el parte médico -entre otras lesiones y dolencias en la zona izquierda del cuerpo- sufrió la rotura de los ligamentos cruzado anterior y colateral interno con edema óseo en la rodilla, fisura de maléolo y luxación acromioclavicular, pero prefirió no operarse -de momento- para hacer realidad su sueño olímpico. Y ese sueño se hizo realidad, con la sexta medalla olímpica invernal española de toda la historia.
Alonso destacó a la conclusión de la prueba que, tras su grave lesión, le decían que "ni siquiera iba a llegar a los Juegos y aquí está la primera medalla". "Tengo muchísima gente que ha creído en mí: mi familia, los fisios, mi entrenador, mi psicólogo, mi nutricionista y todo el equipo de España. De verdad, es increíble. He sentido mucha fuerza y eso a pesar del camino que he tenido. Me siento muy afortunada", declaró la granadina en la zona mixta a Televisión Española.
"Sabíamos que en el esquí de montaña venimos haciendo muy buenos resultados, que podíamos estar aquí luchando por las medallas y ojalá que sea la primera de muchas", comentó Alonso, quien aseguró que su "rodilla ya ha pasado lo peor y para el relevo (mixto) -el próximo sábado- va a aguantar como una campeona", destacó.